Musicales


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Con cuanta expectación y miedo he estado esperando esta película, la adaptación más esperada de mi musical favorito. Esto es peligroso porque la decepción puede ser irremediable.

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El musical de Los Miserables es una adaptación de la novela del mismo nombre, escrita por Victor Hugo a mediados del siglo XIX. Cuenta la historia de Jean Valjean, un preso liberado tras 19 años en prisión, que rompe la condicional para poder comenzar una nueva vida. Pero siempre tendrá pisándole los talones al inspector Javert, defensor a rajatabla de la ley, que no cree en la reconversión del hombre y lo perseguirá a lo largo de los años, 17 años concretamente.

Valjean adoptará a la pequeña huerfana Cossette, con la que huirá a París, ciudad en la que años más tarde se producirá La Revolución de 1832, de la que también seremos testigos.

La historia recoge temas como la compasión, el amor, la pobreza y miseria, la rebeldía y la lucha en pos de unos ideales.

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Se trata de un retrato crítico de una época, y en él aparecen todo tipo de miserables, arrastrados a su vida marginal por circunstancias ajenas a ellos, y cada uno afrontará la vida que le ha tocado vivir a su manera.

El musical en escena es impresionante por varios motivos aparte de la historia, bastante compleja para una representación teatral. La música es una delicia, con canciones preciosas y una partitura que pone la piel de gallina por momentos. La puesta en escena consigue que casi olvides que se trata de un teatro gracias a los escenarios y los juegos de luces y sonido. Y si a ello sumas una voces potentes, la emoción está asegurada.

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La adaptación la dirige Tom Hooper, artífice de la premiada “El Discurso del Rey, amante de los primeros planos desplazados a un lado del cuadro. Y lo que destaca precisamente de la película son los primeros planos para acentuar quizás la miseria de los personajes y que los actores consigan sus nominaciones a los Oscar.

He prometido no ser demasiado mala con esta crítica, así que me voy a contener y reconoceré que una de las ventajas del cine es que podemos acercarnos a los personajes gracias al primer plano. Gracias al primer plano podemos sentir el agobio del personaje, su angustia. Es un plano muy íntimo y es todo un reto para el actor mantenerlo por sí solo.

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Pero un abuso del primer plano hace que te olvides de la magnificencia de lo que ocurre alrededor del personaje; no te deja respirar hondo. Y vale que los personajes lo pasan muy mal, pero no es necesario el exceso (la mucho cansa, ya se sabe). Por otro lado, tantos dólares para decorados, incluso para vestuario que se van a ver poquísimo.

Pero bueno, es la marca de la casa del director y es lo que tiene elegir que dirija la película un director con rasgos tan específicos.

Para esta adaptación se ha utilizado por primera vez la voz en directo de los actores en lugar de hacerles grabar las canciones meses antes del rodaje en un estudio. De esta manera, se recoge la emoción de la actuación, casi como en el teatro. Me parece algo muy innovador y arriesgado, que le da un toque de realismo a pesar de que sea un musical. Pero esto es un arma de doble filo porque no todos dan la talla en directo, y no hubiera visto mal que aquellos que lo tuvieran más difícil se doblaran más tarde en postproducción. Por ejemplo, Russell Crowe. Cada vez que cantaba me sacaba de la película, con una voz sin emoción, sin melodía. Javert ha de tener una voz potente, que resuene bien alto, casi como un trueno. Crowe fue una mala elección de casting, con todos mis respetos hacia el actor, no le debían haber ofrecido el papel ni él tenía que haberlo aceptado.

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Por otro lado, algunas canciones, por querer darle ese realismo depresivo, teniendo a los actores con los ojos rojos y llorando casi toda la película, no suenan como tienen que sonar, con su melodía si no casi habladas. Estoy a favor de la innovación, pero quiero ver un musical y quiero que la música y las canciones suenen bien. Si quiero realismo extremo, no iré a ver un musical, veré alguna adaptación de las miles que hay, sean buenas o malas.

Me dio la impresión en el cine de que la música sonaba descafeinada, sin potencia. “At the end of the day”, “Do you hear the people sing?”, “One day more”, que piden a gritos mucha gente en el coro, parecía que no despegaran, que hubiera que subir el volumen o algo así (fui al Kinepolis y no creo que tuvieran problemas de sonido).

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Pero no todo ha de ser negativo. Anne Hathaway está estupenda como Fantine, consigue aunar su actuación realista y trágica con su voz, sin que se pierda demasiado el tono de la canción que interpreta, si no al contrario, va cogiendo fuerza y se apodera de la canción de forma muy bella. Los niños son una delicia, y me sorprendió Eddie Redmayne, que interpreta a Marius, cuyo “Empty chairs and empty tables” es sobrecogedor, al tiempo que podemos contarle las pecas gracias a los primeros planos que le dedica el director.

Hugh Jackman me gustó más como actuaba que como cantaba y eso que soy fan de sus numeritos de los Oscars, pero su interpretación le robaba la voz. Sacha Baron Cohen y Helena Bonhan Carter como los Thenardier no me convencieron demasiado, en el teatro me reí más con estos personajes y aun no entiendo que pintaba Santa Claus en el número de “Master of the House”.

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Me ha gustado que añadieran detalles del libro que el musical originariamente eludió, y me parece correcto el cambio del final de sustituir a Eponine por el Obispo de Digne, ya que es más lógico aunque el duo Fantine/Eponine pusiera los pelos de punta.

Y termino quejándome de los subtítulos de las canciones. No han traducido las canciones, simplemente han copiado y pegado las letras del musical en castellano. No voy a entrar en si la adaptación en castellano es buena o mala, pero que no lo utilicen para la película porque no dicen lo mismo. Se pierde la belleza de las letras en inglés con esa traducción, las bellas comparaciones, analogías que se utilizan, y desde luego, se simplifica por tanto la “traducción”. Porque no es traducción lo que han hecho. Espero que se queje de esto mucha gente y que no lo dejen así cuando editen el DVD.

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Espero no haber resultado demasiado negativa. Me alegra que a la gente le esté gustando y descubriendo el musical gracias a la película. Me parece una adaptación muy innovadora y por ello ya la respeto. Pero en mí caso, me quedo con su versión teatral (y en Londres, claro).

Y recomiendo a todo el mundo el concierto del 10º aniversario, que es mi referente de voces, por algo se le llamó a ese concierto con el sobrenombre de “Dream Cast”.

En primer lugar, creo que el trailer de la adaptación de Les Miserables al cine bien merece una entrada, aunque sea un poco tarde. Tengo grandes expectativas puestas en la peli, y eso no es bueno, pero al menos el trailer pinta bien. Y me gustó algo que leí sobre la utilización en determinados momentos de las voces en directo mientras se rodaba, para que las canciones tuvieran más sentimiento (como en el musical).

En fin, el 28 de diciembre ya podremos juzgar si hace justicia o no al Musical.

Y de paso posteo otro trailer que ha salido recientemente sobre la nueva adaptación de Anna Karenina, dirigida por Joe Wright y protagonizada por Keira, como no.

Visualmente es muy bonito, y es lo bueno de este director, que al menos si la historia no te gusta te puedes recrear y disfrutar con las imágenes. La verdad, tengo curiosidad por verla.

Y nada más, una entrada bien corta para al menos saludar y demostrar que sigo viva 🙂

Sophie (Amanda Seyfried) vive con su madre soltera, Donna (Meryl Streep), en una idílica isla griega, donde ella regenta un hotel; tiene 20 años y está a punto de casarse.  Pero su deseo es que su padre la lleve al altar. El problema es que no sabe quién es. Tras leer el diario de juventud de su madre, descubre que hay tres posibles candidatos, Harry (Colin Firth), Sam (Pierce Brosnan) y Bill (Stellan Skarsgård), y en secreto los invita a la boda.  Con ello, hará que renazcan viejos amores, que se creen nuevas alianzas y que su madre se vuelva histérica, pues no sabe qué hacen esos tres antiguos amantes de repente en la isla con la boda a punto de celebrarse.

Todo esto está aderezado con canciones de ABBA cantadas espléndidamente por los actores, en un despliegue de colores y buenas vibraciones que contagian al público, haciendo que desees levantarte de la butaca y ponerte a cantar esas viejas canciones tan conocidas y a bailar con ellos.

Todos los actores están maravillosos, destacando Meryl Streep con la que realmente exclamas “Mamma mia!” porque la mujer tiene una energía y una agilidad envidiables. Sus dos mejores amigas en la película, Tanya (Christine Baranski) y Rosie (Julie Walters) también están fantásticas y están muy divertidas. La verdad es que da la impresión de que se lo pasaron bomba rodando la película y los números musicales. A destacar también la hija en la ficción de Meryl Streep, Amanda Seyfried, vista en película de adolescentes, que aquí brilla con luz propia alejada de la imagen de típica rubia tonta. Y qué decir de los tres posibles papás…  pues que están guapísimos y graciosísimos.

En fin, que me ha encantado; es de esas películas que sales del cine con una sonrisa tonta en la boca y no desaparece hasta que te vas a dormir.  Bueno, sales con la sonrisa y cantando “Mamma mia!”. Por cierto, un detallazo los títulos de créditos, no tienen desperdicio.

Pues eso, si queréis pasar un rato divertido y olvidaros de vuestras preocupaciones, id a ver “Mamma Mia!”.

 

Trailer:

Hacia tiempo que quería ver este musical, considerado el “Hair” de los 90, y hoy por fin he tenido la oportunidad. Me han gustado las canciones, y con ellas la historia tenía potencial, pero como película no ha dejado una gran huella en mí, no destaca especialmente por nada, ni escandaliza, ni me ha emocionado demasiado y eso que iba bien dispuesta. Pero bueno, no está mal.

Rent está basado en la ópera de Puccini, La Bohème, y trata de la vida de un grupo de amigos bohemios que malviven en el East End de Nueva York, dedicados a su arte. Por un lado, tenemos a Roger (músico) y Mark (cineasta en potencia) que comparten un apartamento del que se niegan a pagan el alquiler (de ahí el título del musical, Rent, alquiler en inglés) porque están sin blanca y porque el dueño, Benjamin, un ex-amigo les prometió no cobrarles aunque ahora se retracta de ello. Roger es seropositivo y desea escribir una gran canción antes de morir, y desde que su novia se suicidó (después de decirle que tenían SIDA) no ha vuelto a tocar su guitarra. Y Mark ha decidido grabar un documental sobre sus amigos mientras intenta superar que su novia, Maureen, le dejara por otra mujer, Joanne. Por otro lado, llega a la ciudad un viejo amigo de ambos, Tom Collins, que es asaltado en las calles y socorrido por Angel, un travesti con VIH, y ambos se enamoran. Por último, tenemos a Mimi, bailarina de un club y la inquilina del piso de abajo, adicta a la heroína, con la que Roger vivirá una historia de amor.

Visto así parece que la historia vaya a ser difícil de digerir por su dureza (prácticamente todos los personajes son portadores de VIH) y que todo termine fatal, pero al contrario; a pesar de la condición de los personajes, la mayoría de las canciones son un canto a la vida, a la esperanza, y a vivir el momento. Y aunque no os contaré el final, os diré que termina mejor de lo que esperaba.

El musical se estrenó originariamente en Broadway en 1996, y fue compuesto por Jonathan Larson, que murió la víspera de su estreno. La obra ganó cuatro premios Tony (los oscars del teatro norteamericano) y el Premio Pulitzer. Y fue uno de los primeros musicales que trataba de forma abierta el tema de la homosexualidad y el SIDA, y a día de hoy, es el séptimo musical con más tiempo representándose en Broadway (el número 1 es El Fantasma de la Ópera). Para la película, la mayoría de los actores originarios del musical retomaron sus papeles para el cine, excepto dos (los personajes de Joanne y Mimi).

Lo mejor: las canciones y los actores.
Lo peor: la sensación de que podría haber estado mejor.

FRASES:
Roger (canción): Encuentra la Gloria más allá de las luces baratas y coloridas; en una canción antes de que se ponga el sol; la Gloria en otra vida vacía, el tiempo vuela… el tiempo muere.

Collins, Mark, Angel y Mimi (canción): Sólo existe el ahora, sólo existe el aquí. Entrégate al amor o vive con miedo. No hay otro camino… no hay otra manera. No existe otro día mas que éste…

Mimi: Una vez, un skinhead le molestaba y él se giró hacia él y le dijo, “Soy más hombre de lo que tú serás y más mujer de la que tú nunca tendrás.”

Mimi (canción): El corazón puede congelarse o puede arder. El dolor cesará si puedo aprender… que no hay futuro. No hay pasado. ¡Vivo este momento como si fuera el último! Sólo estamos nosotros… sólo está esto. Olvida el remordimiento o te perderás la vida. No hay otro camino… no hay otra manera. No existe otro día mas que éste…

Os dejo unos videos. Lástima que no haya muchos videos subtitulados, porque así os pondría las canciones que más me gustan, pero al menos, la primera, que está muy bien, y de hecho es la más famosilla, sí lleva subtítulos. Su título, “525,600 Minutes“:

Es la única canción cantada en escenario, lo que recordaría el origen del musical.

Trailer:

Y “Another Day”, una de las canciones que más me gustaron (sin subtitular):

La Vie Boheme (subtitulada):
http://es.youtube.com/watch?v=gMXKiBEWE4s

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Demon me recomendó esta película porque sabe que me gustan los musicales y porque quizás me atrajera cierta parte de la historia, así que haciéndole caso, le di una oportunidad y me ha gustado lo bastante como para querer hablar de ella en el blog, que hacía tiempo que no actualizaba.

El principio de la película me dio esperanzas de que podía gustarme: durante el desalojo de una casa okupa, un grupo de okupas se burlan de los polis desde una azotea al ritmo del “Aserejé”. A pesar de mis prejuicios hacia esa canción, la escena me encantó, recordándome en parte de “Hair“. Luego se nos trasporta al hogar de una familia española media sevillana y los problemas de comunicación entre el padre de familia, Luís (Antonio Dechent) y las tres mujeres de su vida: su madre, su mujer y su hija. Durante la Nochevieja, estos problemas llegan a su culmen y las tres deciden abandonarle. Su mujer, agotada por la falta de reconocimiento ante su continuo esfuerzo por hacer funcionar la casa, se va a un monasterio a meditar y buscar la paz que no encuentra; su madre, enferma de cáncer a la que quieren ingresar en una residencia, se marcha a Sitges con dos okupas, y la hija, enamorada de uno de ellos e incomprendida en su casa, se marcha por su cuenta también a Sitges. Por su parte, Luís contrata a un detective privado, Manolete, para que le ayude a buscarlas.

Durante el desarrollo de la historia, que mezcla el drama y la comedia, se incluyen números musicales, en los que los protagonistas se lanzan a cantar (en playback, claro) canciones que van acorde con lo que sienten en ese momento; unas son conocidas y otras son nuevecitas para la peli. Y tengo que decir que lo mejor de la película, para mí al menos, han sido algunos de estos números musicales, como el de “Melancolía”, el “Aserejé” del principio, o “Tu frialdad”. Los actores están correctos, unos más que otros. El personaje más carismático es El Utrera (Raúl Arévalo), el okupa buenazo e inocentón; el detective Manolete (Manuel Morón) tiene las escenas supuestamente más graciosas, y aunque te ríes con él, su parte se hace demasiado larga en algunos momentos; Lola Herrera que interpreta a la abuela no me sorprendió ni me emocionó su parte, que se supone que es la más triste; y la actriz que hace de hija tiene una cara muy melancólica que queda muy bien en buena parte de la cinta, aunque le falta algo de nervio.

En cuanto a la historia, me pareció demasiado sentimental y azucarada, sobretodo hacia el final, que se hacía un poco inverosímil, pero en su conjunto, el planteamiento no está mal. Pero se salva por las canciones y números musicales, que por cierto, tienen prácticamente todos un aire de flamenco modernillo muy chulo.

En fin, que si queréis saber por qué se frotan las patitas… ved la película. La respuesta es perfecta en el momento en que se da.

Trailer de la película:

Uno de mis momentos favoritos de la película(Melancolía):

Tevye es un humilde lechero judío que vive en Anatevka, una pequeña aldea de la Rusia zarista de principios del siglo XX. Bendecido con cinco hijas, una esposa mandona y un caballo cojo, es testigo de cómo el mundo que le rodea va cambiando y derrumbándose; su situación y la de su pueblo es como la de un violinista en el tejado, tambaleándose tratando de guardar el equilibrio. Para empezar, su hija mayor se niega a aceptar al marido que él ha elegido para ella; al mismo tiempo, llega al pueblo Perchik, un joven idealista revolucionario que congenia con Tevye y trata de difundir la idea de que ha de producirse un cambio tanto en las tradiciones como en la política del país.
Pero a pesar de la pobreza y circunstancias, Tevye se toma cada bache con sentido del humor, dejando ver su gran bondad y amor que siente hacia los suyos, y desde su aparición, Topol, con su gran presencia, carisma y actuación, se gana de inmediato la simpatía del espectador.

Esta película posee una gran fuerza visual y emotiva, además de tratarse de un magnífico musical. Aunque puede que la canción más famosa sea aquella de “Si yo fuera rico”, lo cierto es que todas las canciones son preciosas y un deleite para los oídos y los números musicales cuadran perfectamente con el tono de la historia. Y la historia, aunque sencilla, está narrada de forma tan cuidada, que llega a tocarte la fibra sensible en más de una ocasión. Y lo bueno, es que nunca falta el sentido del humor, tanto en las escenas como en los diálogos.

Todos los actores están muy bien en sus papeles aunque el protagonismo absoluto se lo lleva Tevye-Topol, que como he dicho antes, se mete al espectador en el bolsillo. A este actor no lo he visto en otra película pero si lo hiciera no creo que lo reconociera pues es de esos actores que relacionas solo con una película en los que actor y personaje se funden en uno. Creo que la mayoría de los actores que aparecen procedían del teatro así que no hay ningún famoso, aunque se puede ver a un jovencito Starsky de “Starsky y Hutch”, interpretando a idealista Perchik.

El director, Norman Jewison, tenía cierta experiencia en rodar musicales, y no paró aquí; su siguiente película sería “Jesucristo Superstar”, que ya he comentado dos entradas atrás. “El Violinista…” estuvo nominada para cinco Oscars, de los cuales se llevó tres, pero ninguno para Jewison ni Topol, aunque si ganaron sendos Globos de Oro; en cambio, John Williams sí se llevó la estatuilla a casa por adaptar la magnífica música para la gran pantalla. El musical de “El Violinista en el Tejado” está basado en la obra del escritor judío Sholom Aleichem (1859 -1916), “Tevye el lechero”, quien describía con su peculiar sentido del humor de las risas a través del llanto la vida de los judíos en las comunidades tradicionales. Aunque ni Tevye ni la aldea de Anatevka existieron de verdad, están basados en personajes y lugares reales, así como los hechos que se narran hacia el final de la película.

El rodaje se llevó a cabo en Yugoslavia, por expreso deseo de su director, que no quería filmar en EE.UU., sino darle un cariz auténtico a la historia, evitando los decorados lo máximo posible. En la antigua Yugoslavia comunista encontró aun aldeas cuyo modo de vida parecía no haber evolucionado desde hacía siglos, que ni sabían qué era Hollywood ni habían visto en su vida una cámara de cine. El rodaje se alargó más de lo previsto, al igual que el presupuesto, debido al clima, que nunca se ajustaba al deseado. Pero el resultado valió la pena, convirtiéndose esta película en un clásico del cine.
FRASES:

TEVYE: Un violinista en el tejado. Suena de locos, ¿no? Pero aquí, en nuestra pequeña aldea de Anatevka, podría decirse que cada uno de nosotros es un violinista en el tejado intentando entonar una dulce y sencilla melodía sin romperse la crisma. No es fácil. Quizás os preguntéis por qué aguantamos ahí si es tan peligroso. Bien, aguantamos porque Anatevka es nuestro hogar. ¿Y cómo mantenemos el equilibrio? Eso puedo decíroslo en una sola palabra: ¡Tradición!

FYEDKA (presentándose a Chava): Soy un chico agradable, encantador, sincero, ambicioso, muy listo… y muy modesto.

PERCHIK: El dinero es la plaga del mundo.
TEVYE: Que el Señor me golpee con ella. Y que nunca me cure.

TEVYE (a Dios): Lo sé, lo sé. Somos el pueblo elegido. Pero, de vez en cuando, ¿no podrías elegir a algún otro?

TEVYE (a Chava): Como dice la Biblia “Cada uno debe buscar en los suyos”. En otras palabras: un pájaro puede enamorarse de un pez pero ¿dónde construirían un hogar juntos?

TEVYE (a Golda): Calla, mujer, antes de que me enfade, porque cuando me enfado ni las moscas se atreven a volar.

Y ahora el trailer:

Ahora no recuerdo por qué, hace muchos, muchos años, le pedí a mi madre que me comprara la banda sonora de Jesucristo Superstar. Por más que busco el motivo no lo encuentro. Puede que fuera por algún cd de recopilación de canciones en la que habría alguna de este musical que me llamaría la atención. El caso es que desde entonces – ya hará unos 10 años, si no más – lo he escuchado cientos de veces y lo he defendido siempre a capa y espada. Pero nunca había visto la película y era una espinita que tenía. Hace unas semanas, la echaron por la tele e intenté verla, pero estaba tan cansada que me dormía; me iba despertando cantando las canciones, pero me volvía a dormir (es lo que tiene ser una mujer trabajadora jaja). Pero este viernes la volví a pillar por la tele, esta vez a una hora más razonable, y por fin pude verla entera. ¿Qué puedo decir? Me encantó aunque no lo esperaba, pues no sabía si el planteamiento de la película iba a gustarme. Pero me emocioné, principalmente por la música y como la interpretan los actores.Le robo el argumento a la web del plus.
Un grupo de jóvenes, con aspecto hippie, llega en un autobús al lugar don
de van a representar los últimos días de la vida de Jesucristo. Inmediatamente, comienzan a cambiarse de ropa para la representación. A partir de ahí, se cuenta la historia a través de los ojos de Judas. Éste manifiesta su percepción de que los seguidores de Jesús se han vuelto fanáticos, ungiéndolo como un dios y convirtiendo sus palabras en profecías. Se representan diferentes episodios: con los apóstoles, con los sacerdotes, con los romanos, con los leprosos, en el templo convertido en mercado donde no faltan las prostitutas, las pipas de marihuana, la venta ilegal de armas, las postales típicas… Después del episodio del templo, cuando Jesús pierde el control ante los mercaderes y destroza los tenderetes, Judas, decepcionado, está más que convencido de que el nazareno no es más que un hombre y piensa que, por la reacción que genera ante la masa que lo proclama salvador, se ha vuelto peligroso, por lo que debe ser detenido. Por esto, acude a los sacerdotes, que piensan como él, y les da toda la información que necesitan para detener a Jesús. Después de conducir a los soldados al huerto de Getsemaní, y ver el desarrollo de los acontecimientos, Judas se da cuenta de que ha sido sólo un instrumento de Dios para hacer cumplir el destino de Jesús. Furioso porque el nazareno será recordado como una “superestrella”, Judas se suicida. Jesús, tras ser detenido, es juzgado y condenado a morir crucificado. Una vez muerto Jesús, y sin que veamos su resurrección, finaliza la representación de cómo fueron sus últimos días. Todos vuelven al autobús para cambiarse y emprender el viaje de vuelta, pero falta un actor, el que hacía de Jesús no está entre ellos.La música está compuesta por Andrew Lloyd Webber (El Fantasma de la Ópera, Evita, Cats…) y la letra está escrita por Tim Rice (que ha escrito algunas de las canciones más famosas de Disney), y el resultado es una obra poderosa, con gran emoción y fuerza en sus canciones. El musical se terminó en 1971, y se grabó primero en un album antes de llevar a cabo su representación en teatro. En el album conceptual, el papel de Jesús era interpretado por Ian Gilliam, cantante de Deep Purple, pero cuando en el 73 Norman Jewinson (director, entre otras, de “El violinista en el Tejado”) le propuso repetir para la película, éste prefirió irse de gira con su banda, y fue sustituido por Ted Needley. Carl Anderson interpreta a Judas, e Yvonne Elliman a Maria Magdalena, ambos repetían sus roles del teatro.El musical, desde su aparició n como album, cosechó un gran éxito entre el público, y la película fue un hit en su tiempo, vendiendo un gran número de copias de la banda sonora. Pero como era de esperar, también recibió críticas, sobretodo de grupos conservadores católicos, que ponían el grito en el cielo por la forma en la que se presentaban los últimos días de la vida de Jesús, y por mostrar solamente su faceta humana y no divina. Y aunque sea verdad, esto es un acierto, porque permite que el musical llegue a más personas, es decir, que no hace falta ser católico o creyente para disfrutar de él.Tanto Judas como Jesús están fantásticos en sus papeles, interpretando sus canciones de forma desgarradora y llegan a poner los pelos de punta. El duelo interpretativo de ambos en la escena de la Última Cena es genial; la famosa canción Getsemaní, en la que Jesús pregunta al cielo por qué ha de morir y grita desesperado, es sobrecogedora; sin contar la de “Jesus Christ Superstar” interpretada por Judas y su coro de féminas, que es de lo más subrrealista y vibrante.
La puesta en escena de las canciones y de toda la película en general, es muy original. Se rodó íntegramente en Israel, y no se usan decorados, sino que las propias ruinas de templos, anfiteatros y los desiertos sirven de escenario para una historia que mezcla un tiempo histórico con el actual de la época en que se rodó. Jesús viste con
su túnica blanca, pero el resto de personajes no renuncian a su vestuario hippie, y los pantalones de campana se ven por todas partes. Los soldados romanos, unos llevan cascos y lanzas, pero otros portan metralletas. Herodes lleva gafas y atuendo de playboy, y mientras canta su séquito “palacial” baila estilo años 20. Vamos, que todos esto hace que no te deje indiferente, para bien o para mal. En mi caso, ha sido para bien. Si no, no estaría ahora escribiendo esto.El musical se ha seguido representando en los teatros, y en el año 2000 se rodó otra versión cinematográfica, pero con un aspecto mucho más teatral, ya que parece que los escenarios son los propios del treatro, y eso sí, los actores son los mismos que en ese momento estaban representando la obra en Broadway. El montaje se adapta a la actualidad, y si en los 70, vestían como hippies, en esta nueva representación, llevan pantalones anchos y chupas de cuero, demostrando que el musical es tan actual ahora como lo era antes. Aunque personalmente prefiero la versión de los 70, ¿acaso no se dice que Jesús fue el primer hippie de la Historia, jeje?Yo ya me he quitado mi espinita, y ahora solo me queda clavárosla a vosotros.

VIDEOS (todos subtitulados):
Getsemaní (impresonante)

Could we start again, please? (El actor del pelo rizado rubio hace de Pedro, y ironía de la vida, buscando información sobre él, resulta que después de esta peli, se pasó al cine porno)

Jesus Christ Superstar

Y si hay curiosidad, la promo de 30 segundos del Musical de Broadway.
http://www.youtube.com/watch?v=wnFAEWlXI4s

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