Si esta película la hubiera comentado cuando fui a verla al cine cuando la estrenaron lo más seguro es que la hubiera criticado negativamente o ni me hubiera molestado en comentarla. Pero me ha pasado algo muy extraño con ella. La echaron por el plus estos días y decidí ver algunos cachos, eso sí, cambié el audio para verla en V.O. y de repente, me resultó más atractiva de lo que recordaba. No la vi entera, pero me hizo querer escuchar de nuevo el CD del musical con el reparto original, cantado por Sarah Brightman y Michael Crawford y decidí que no sólo quería ver de nuevo la película, sino que la quería tener. Así que como estaba baratita, me la he comprado.

Argumento:
La regencia de la Opera de París cambia de manos, y lo
s nuevos directores se encuentran con que hay un extraño ser, conocido como El Fantasma de la Ópera, que en las sombras controla todo lo que ocurre en el lugar. Cuando la prima donna, La Carlota, se niega a actuar en el teatro debido a un accidente que sufre en un ensayo, Christine Daae, una joven corista, la sustituye. La muchacha ha vivido en la ópera desde que murió su padre cuando era niña, y ha recibido clases de canto de una misteriosa voz, que ella cree que es un ángel que su padre le envió al morir, pero en realidad se trata del Fantasma, un desfigurado genio musical que habita en las catacumbas del teatro. La noche del estreno supone un gran triunfo, y desde el palco, el apuesto Raoul, mecenas del teatro, reconoce a Christine como su antigua compañera de juegos de infancia, y corre a felicitarla. El Fantasma también está entusiasmado con el éxito de Christine, sólo ensombrecido por la nuevas atenciones de Raoul hacia la joven. Esa noche, el fantasma por fin se le aparece a Christine y la conduce a través de oscuros pasadizos a las profundidades del Teatro, donde tiene su guarida. Allí, ella entra en trance seducida por la música que el Fantasma crea. En un tonto impulso, la joven le quita la careta con la que él oculta su rostro, y provoca su ira, jurando que nunca la dejará libre.
La desaparición de Christine provoca un revuelo, y más aun cuando los directores del teatro, La Carlota y Raoul reciben cartas del Fantasma diciéndoles lo que tienen que hacer, con el fin de llevar a la cima la carrera de Christine. Pero los directores se niegan a ceder antes las peticiones de un hombre al que no conocen, desoyen sus misivas, y convencen a La Carlota para que regrese a la Ópera y protagonice la nueva obra, “Il Muto”. El día del estreno, el Fantasma provoca el primer accidente en presencia de un público aterrado. Christine conduce a Raoul al tejado del teatro donde cree que podrán esconderse del Fantasma; se juran amor el uno al otro, y ella accede a huir con él. Pero lo que no saben es que el fantasma ha presenciado la escena y declara una guerra abierta a todos ellos.

Se trata de una película musical, para aquellos despistados. Pero es Musical en todo el sentido de la palabra, es decir, no expresan alegría o pena a través de canciones, sino que la trama se desarrolla a través de las canciones. Por lo tanto, me temo que el film no será del gusto de todos.
El musical fue compuesto en 1986 por Andrew Lloyd Webber, autor también de grandes musicales como Jesucristo Superstar o Cats, y la parte de Christine la escribió especialmente para su por aquel entonces esposa, Sarah Brightham, cantante con una voz prodigiosa. Aunque no recibió muy buenas críticas al principio, fue el público el que convirtió la obra en lo que hoy es, es decir, casi un mito. Se trata de la obra más taquillera de la historia del espectáculo, superando a la película de Titanic. Fue tal su éxito que a los pocos años de estrenarse ya se pensó en adaptarla al cine. Webber había visto la película “Jóvenes Ocultos” y le encantó la forma en que Joel Schumacher la había dirigido y había usado la música en ella, y lo eligió como director para trasladar el musical a la gran pantalla. Por supuesto, la protagonista sería Sarah Brightman. Pero debido a un cúmulo de circunstancias, entre ellas la separación de Webber y Brightman, nunca se llevó a cabo. Eso sí, Andrew y Schumacher nunca perdieron el contacto ni se olvidaron del proyecto, hasta que se hizo realidad en 2004. Según he leído es la película independiente más cara de la Historia del Cine.

Sarah Brightman y Michael Crawford ya eran mayorcitos para interpretar a Christine y al Fantasma, y para estos papeles se buscó específicamente rostros poco o nada conocidos en la industria del cine, y además, Andrew Lloyd Webber puso como condición que cada cual debía cantar su parte, es decir, nada de doblaje en las canciones. El papel de Christine recayó en la jovencísima Emmy Rossum, que desde los 7 años había formado parte del Metropolitan de Nueva York y había participado en óperas como “Carmen”. Otras actrices que optaban por el papel fueron Keira Knightly, Anne Hathaway y Kate Holmes. Patrick Wilson, actor de Broadway, fue fichado casi sin pensarlo para interpretar a Raoul (fue la elección más fácil). Y el escocés Gerard Butler le pondría medio-rostro (jeje) y voz al Fantasma. Gerard, o Gerry para los amigos, era el único que no tenía experiencia musical, pero su tono rudo y rocoso gustó a Webber, en contraposición con la voz suave de Raoul. Así se apreciaría mejor el contraste entre estos dos personajes. Como no, la elección de los actores estuvo llena de polémica entre los fans del musical, y aun hoy se sigue discutiendo sobre el tema.La obra se basa en la novela de Gaston Leroux, aunque lo más correcto sería decir que se inspira, ya que se transforma un relato casi de terror en una historia de amor con un antihéroe trágico pero romántico, que más que inspirarnos miedo y repulsión, nos produce compasión. Todas las canciones son preciosas, y los dos temas centrales, “Angel of Music” y “The Phantom of The Opera” son tan pegadizos que corres peligro de no dejar de tararearlos. Sin desmerecer otras canciones como “Music of the Night”, “Think of Me”, “All I ask of You” y mi favorita, “Past the Point Of No Return”.

En cuanto a la película, después del rollo que he soltado intentaré no extenderme mucho. En primer lugar, es obligatorio mencionar la fotografía, que es una de las notas fuertes del film; todos los planos están preciosamente iluminados, y explotan al máximo el uso de velas, o al menos el efecto de iluminación de velas. Los decorados y vestuario son impresionantes. Vamos, en estos tres aspectos, el dinero ha estado muy bien empleado. Pasamos a los actores… Emmy Rossum canta muy bien; no es creíble que su personaje coseche semejante éxito y más en una obra operística, porque su voz desde luego no es la de Montserrat Caballé, pero aun así, es tan dulce que no importa. Su interpretación, en cambio, podría haber estado mejor. No es que sea mala, pero le falta chispa; se pasa casi toda la película con cara de pasmada. Pero tiro una lanza a su favor en la escena del climax final, cuando cantan el trío.
Gerard Butler es demasiado guapo para ser el fantasma. ¿Es un problema? Para mí no, al contrario, pero claro, si se supone que nos tiene que provocar repulsión y todo eso, pues entonces si que es un problema. Además que siendo así el fantasma, ¿quién querría irse con Raoul? Sobre su voz no comento nada. Me gustó y ya está, a pesar de sus limitaciones.
Patrick Wilson… pues que también canta muy bien. Al principio, me parecía el típico guaperas pero sin nada interesante que ofrecer (me refiero al personaje). Pero ahora no me disgusta, es jovial y romántico, pero tampoco hay que buscarle mucho más. Los secundarios me parecieron todos más que correctos, desde Minni Driver (La Carlota), que pone un acento italiano la mar de marcado y reconocible, pasando por Miranda Richardson, cuyo papel no es muy largo, hasta los dos directores del teatro, Ciaran Hinds y Simon Callow.
En fin, yo comprendo que esta película no pueda gustar a todos. Unos la encontrarán aburrida por la cantidad de canciones, que además no tienen números de baile pues no pegaría con el tono del musical; otros por no encontrarla terrorífica o esperar una historia de miedo. El caso es que hay que saber qué es lo que se va a ver, porque esto al fin y al cabo es lo que es, un MUSICAL, sin contemplaciones hacia el público no acostumbrado a ellos.

¡Ah, que se me olvidaba! Absteneros de ver la película en castellano, con todas las canciones dobladas. Cantarán todo lo bien que saben los dobladores, pero la ley debería permitir que solo se doblaran los musicales Disney. Si la habéis visto en castellano y no os gustó, intentad darle una segunda oportunidad en versión original. Y si entonces, sigue sin gustaros, pues me callo.

FRASES:
LEFEVRE: Caballeros, buena suerte. Si me necesitan, estaré en Australia.EL FANTASMA: Slowly, gently, night unfurls its splendour. Grasp it, sense it – tremulous and tender. Turn your face away from the garish light of day, turn your thoughts away from cold, unfeeling light – and listen to the music of the night!
(Lenta y delicada, la noche despliega su explendor. Acógelo, siéntelo, trémulo y tierno. Niégale tu mirada a la cegadora luz del día. Aparta tus pensamientos de la vulgar e insensible luz. Y escucha la música de la noche.)

EL FANTASMA:
This loathsome gargoyle, who burns in hell, but secretly yearns for heaven. Secretly… secretly…
(Esta abobinable gárgola que se consume en el infierno pero que en secreto anhela el cielo. En secreto.)

CHRISTINE:
Raoul, I’ve seen him! Can I ever forget that sight? Can I ever escape from that face? So distorted, deformed, it was hardly a face… But his voice filled my spirit with a strange, sweet sound. In that night there was music in my mind… And through music my soul began to soar! And I heard as I’d never heard before.
(Raoul, yo le he visto. ¿Podré olvidar esa visión? ¿De ese rostro podré escapar? Tan desfigurado, deformado que ni rostro llega a ser en esa oscuridad. En cambio, su voz llenó mi alma con extraño y tierno sonido. En esa noche hubo música en mi mente. Y a través de esa música mi alma aprendió a elevarse. La oí como nunca antes.)

EL FANTASMA:
Down once more to the dungeon of my black despair! Down we plunge to the prison of my mind! Down that path into darkness deep as Hell! Why, you ask, was I bound and chained in this cold and dismal place? Not for any mortal sin, but the wickedness of my abhorrent face!
( ¡Una vez más en la mazmorra de mi negra desesperación! ¡Nos zambullimos en la prisión de mi mente! ¡En una oscuridad profunda como el Infierno! ¿Por qué, preguntas, estoy confinado en este frío y funesto lugar? No por pecado sino por la iniquidad de mi horrenda faz!)

CHRISTINE:
Angel of Music, you’ve deceived me. I gave you my mind blindly.
(Angel de la Música, me has engañado. Te di mi mente a ciegas)

VIDEOS:
Primero una de las canciones más famosas, The Phantom of the Opera, con algo antes:

Y mi canción favorita, Past the Point of No Return:

Es una pena porque no están subtituladas, pero a ver si hago un apaño un día de estos y subo algunos videos con subtítulos.Y por último, a la Christine original (Sarah Brightman) en un video de promoción del musical. El Fantasma es Steve Harley. Ochentero total.