“Los italianos piensan que el mundo es tan duro que hace falta tener dos padres, por eso todos tienen un padrino.”

No pretendo contar nada nuevo sobre esta magnífica trilogía, si no ofrecer mi pequeño homenaje en forma de entrada, ya que, siendo la primera parte una de mis películas favoritas, parecía mentira que no le hubiera dedicado aun un pequeño espacio en este blog.

El Padrino no es una película de gánsters. Sí, los protagonistas pertenecen a la Mafia y todo eso, pero catalogarla como cine de mafiosos es un error. Es muy típico, pero realmente la película trata de la familia, y de una familia en concreto, de sus negocios, de las relaciones entre sus miembros y de las lecciones que se aprenden de la vida y también de los errores que se comenten cuando uno piensa con la cabeza y no con el corazón.

Las películas están llenas de mensajes, de enseñanza, es toda una filosofía de vida, sobre todo la que imparte Vito Corleone. Y eso en cuanto a la historia. En cuanto a lo visual, es CINE con mayúsculas, con secuencias impactantes, planos muy cuidados, y unas actuaciones creíbles con unos actores de primera. Algunos dirán que es muy larga, pero su extensión es la necesaria para entrar en el mundo de los Corleone, comprenderlos bien, con sus miradas, sus reflexiones, indecisiones, diversiones. El retrato que se ofrece de esta familia es tan realista  (sobretodo al principio de la primera parte) que podemos sentirnos identificados con ellos.

El Padrino I trata de Vito Corleone (Marlon Brando), jefe de las Cinco Familias de Nueva York durante los años 40. Es un hombre de familia, respetable, que cuida mucho sus relaciones. Tiene cinco hijos: Sonny (James Caan), impetuoso y mujeriego, que heredará a su padre en los negocios; Freddo (John Cazale), débil y con pocas luces; Michael (Al Pacino), que sirvió al país en la IIGM; Connie (Talia Shire), la única hija recién casada (la película empieza en su boda). Y por otro lado, tenemos a Tom Hagen (Robert Duvall), hijo adoptivo y consigliere del Don.

La película nos muestra a esta familia, y sus esfuerzos por seguir adelante tras el atentado a Vito Corleone por parte de una familia rival: las decisiones que se han de tomar, y las consecuencias de éstas. Pero en especial, trata de Michael Corleone, el hijo que nunca quiso involucrarse en los negocios de su padre, y su evolución, magníficamente mostrada, hasta convertirse en todo aquello de lo que renunció en un principio. Y es que como diría su padre: “Cada hombre tiene su propio destino”. Y Michael no podrá eludir el suyo.

Todos estos personajes están mostrados desde un punto de vista tan cercano y humano, que sin darte cuenta, empatizas rápidamente con ellos para luego caer en la cuenta de que estás sufriendo o llorando por un mafioso. Ésa es una de las grandezas de la película.

La segunda parte profundiza en Michael Corleone como Don y sus decisiones para mantener su posición y respeto, al tiempo que, a modo de flashbacks, conocemos el pasado de su padre, Vito Corleone, su juventud desde que se exilió de Sicilia y sus primeras andanzas en la tierra de las oportunidades.

En la tercera parte tenemos a un Michael Corleone más viejo y cansado, que trata por todos los medios de limpiar el nombre de su familia y llevar los negocios por caminos más legales.

No puedo terminar esta entrada sin mencionar la banda sonora compuesta por Nino Rota, que creó un leit-motif que se ha quedado para el recuerdo y que todo el mundo conoce. Y recomendar también desde aquí el libro en el que está basada la primera parte, escrito por Mario Puzo, que me encantó, con el que se entienden mejor diversos términos como Omertá, consigliere, etc.

Y como no, voy a terminar la entrada con mi parte favorita, las citas.


EL PADRINO – PARTE I

BONASSERA: Creo en América (Es la primera frase de la película)

VITO CORLEONE: Que se encargue de eso Clemenza. Quiero gente de confianza, gente que no se entusiasme demasiado. Después de todo, no somos asesinos, a pesar de lo que crea ese funerario.

MICHAEL: Mi padre le hizo una oferta que no pudo rechazar.
KAY ADDAMS ¿Cuál fue?
MICHAEL: Luca Brasi le apuntó con un arma en su cabeza y mi padre le aseguró que bien sus sesos o su firma figurarían al pie del contrato. Es una historia real… Así es mi familia, Kay, no yo.

VITO CORLEONE: Nunca digas lo que piensas a alguien fuera de la familia.

VITO: Dinero y amistad… agua y aceite.

CLEMENZA: Tira el arma. Coge los cannoli.

MICHAEL: No es nada personal, Sonny. Son sólo negocios.

VITO: Mi esposa está llorando abajo. He escuchado coches entrar en casa. Consigliere mío, creo que es hora de que le digas a tu Don lo que todo el mundo parece saber ya.
TOM HAGEN: Yo no le he dicho a mama nada. Estaba apunto de subir a despertarle para decírselo a usted.
VITO: Pero tuviste que beber primero. (Tom asiente) Ahora has bebido.

MICHAEL: Trabajo ahora con mi padre. Ha estado enfermo. Muy enfermo.
KAY: Pero tú no eres como él, Michael. Creí que no te convertirías en un hombre como tu padre. Eso fue lo que me dijiste.
MICHAEL: Mi padre no es distinto de cualquier hombre con poder – cualquier hombre responsable de otras personas, como un senador o un presidente.
KAY: ¿Cómo puedes ser tan ingenuo?
MICHAEL: ¿Por qué?
KAY: Los senadores o presidentes no mandan matar a gente.
MICHAEL: ¿Quién está siendo ingenuo ahora, Kay?

MICHAEL: Fredo, eres mi hermano mayor y te quiero. Pero no vuelvas a ponerte de lado de alguien que vaya contra la familia. Nunca.

VITO (a Michael): Pero, nunca quise esto para ti. He trabajado toda mi vida, no me disculpo por ello, para cuidar de mi familia. Y me negué a ser un pasmarote movido por los hilos de otros peces gordos. Ésa es mi vida, y no me disculpo por ello. Pero siempre pensé que cuando llegara tu hora, tú serías uno de esos que mueven los hilos. Senador Corleone, Gobernador Corleone, algo así.
MICHAEL: Otro pezzonovante.

MICHAEL (a Carlo): Y no me digas que eres inocente. Porque eso insulta mi inteligencia y me enfurece.


EL PADRINO II

MICHAEL CORLEONE: Les confío a estos hombres mi vida, Senador. Pedirles que salgan sería un insulto para ellos.

SENADOR GEARY: Desprecio su pose. A usted y a su jodida familia.
MICHAEL CORLEONE: Los dos formamos parte de la misma hipocresía, senador, pero nunca vuelva a meterse con mi familia.

SENADOR: Quiero su respuesta y el dinero para mañana por la noche. Y una cosa más. No vuelva a contactar conmigo nunca más. De ahora en adelante, trate con Turnbull.
MICHAEL CORLEONE: ¿Senador? Puedo darle mi respuesta ahora, si lo desea. Mi oferta es ésta… Nada.

HYMAN ROTH: Ésta es la vida que hemos elegido.

MICHAEL CORLEONE: Hay muchas cosas que mi padre me enseñó en esta habitación. Me dijo: mantén a tu amigos cerca, pero más cerca aun a tus enemigos.

MICHAEL CORLEONE: Si hay algo cierto en esta vida; si hay algo que nos ha enseñado la historia es que se puede matar a cualquiera.

MICHAEL (durante su estancia en Cuba): He visto algo extraño hoy. Unos rebeldes fueron arrestados. Uno de ellos, tiró de la anilla de una granada. Se llevó consigo al capitán del comando con él. La cosa es que, a los soldados se les paga para luchar; a los rebeldes, no.
HYMAN ROTH: ¿Y sacas de ello?
MICHAEL: Significa que pueden ganar.

MICHAEL (a Fredo): Sé que fuiste tú, Freddo. Me has roto el corazón. Me has roto el corazón.


EL PADRINO III

KAY CORLEONE: ¿Sabes Michael? Ahora que eres tan respetable, creo que eres más peligroso que nunca. Te prefería cuando eras un vulgar matón de la Mafia.

MICHAEL CORLEONE: Oh Dios, me odias. Me odias.
KAY CORLEONE: No, no te odio, Michael. Te temo.
MICHAEL: Hice lo que pude, Kay, por protegeros de los horrores de este mundo.
KAY: Pero te convertiste en mi horror.

VINCENT: Eh, tío Mike, no me hagas trabajar para este tipo. Trabajaré para ti.
MICHAEL: ¿Para mí? ¿Cómo qué? ¿De matón? No necesito matones. Necesito abogados.

VINCENT MANCINI: Deberíamos matarle antes de que mate…
MICHAEL CORLEONE: ¡No! Nunca odies a tus enemigos. Eso afecta a tu juicio.

B.J. HARRISON: El Papa está haciendo exactamente lo que dijo que haría, limpiar los trapos sucios.
MICHAEL CORLEONE: Debería tener cuidado. Es peligroso ser honesto.

MICHAEL: Justo cuando pensaba que estaba fuera. ¡Me vuelven a involucrar!

Gracias, hermanito, por regalarme el impresionante Pack de la Trilogía.