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Ayer volví a ver esta película, y me resultó tan triste y hermosa como la primera vez que la vi. Está elegantemente filmada e Isabelle Adjani hace una interpretación perfecta de una mujer locamente enamorada (lo de “locamente” no es en sentido figurado). 

adeleh02Basada en hechos reales, y supuestamente en los diarios de la misma Adèle, la película empieza con la llegada de una joven, la Srta. Lewry, a Halifax, Nueva Escocia. En realidad, se trata de Adèle Hugo, la hija pequeña del famoso poeta, escritor y político Víctor Hugo que de incógnito ha viajado tan lejos de su casa en el exilio de Guernsey para encontrar al hombre del que está enamorada, el teniente Pinson. Pero Pinson no le corresponde. Esto no impide que Adèle permanezca en Halifax, porque es allí donde vive su amado, escribiéndole cartas, siguiéndole, tentándole con dinero y promesas, si accede a casarse con ella.

La película sigue los pasos de Adèle en todo momento, su angustia y deseperación, cómo ese amor adeleh01obsesivo y egoísta la consume negando su razón. Es como si necesitara ese amor para vivir, como si no existiera nada más en el mundo, hace caso omiso de los consejos de la buena gente que se va encontrando por el camino, y desoye las súplicas de su padre para que regrese a casa. Las múltiples negativas de Pinson, un hombre por otro lado indigno de su amor, no hace mella en ella, y llega a humillarse y perder su dignidad como persona persiguiendo esa idea que ella tiene de su amor por él, que al final la consume por completo siendo incapaz de distinguir al auténtico objeto de sus anhelos.

 

Adèle era una mujer hermosa y educada, con talento musical y aspiraciones literarias, pero su obsesión pudo más que todas las virtudes que pudiera tener. Obviamente, sufría algún tipo de enfermedad mental, pero eso no quita que su odisea solitaria e independiente persiguiendo un fin sea menos fascinante.  Sobrevivió a su ilustre padre y vivió en una institución mental hasta el final de sus días. Murió en 1915 con 85 años.

Aquí en España no creo que haya nada editado sobre ella, pero estoy intrigada por saber qué escribía en sus diarios. 

FRASES:

ADÈLE (en su diario): No tengo más celos, no tengo más orgullo. He superado el orgullo, pero como no puedo tener la sonrisa del amor, me condeno en su mueca. En este momento, quiero pensar en mis hermanas que sufren en los burdeles, en mis hermanas que sufren en el matrimonio. Se les debe dar  libertad y  dignidad y pensamiento para su mente y amor en el corazón. Yo tengo la religión del amor. Yo no entrego mi cuerpo sin mi alma, ni mi alma sin mi cuerpo. Soy joven todavía, y sin embargo, a veces me parece que he llegado al otoño de mi vida.

Os dejo un trailer que he encontrado en youtube.