Desde que vi el primer capítulo de esta nueva serie de la BBC, quise hacer una entrada, pero he preferido esperarme hasta ver los cinco capítulos de que consta y que se emitieron durante estos dos meses de noviembre y diciembre en la cadena inglesa BBC One.

Se trata de una adaptación de tres novelas de Elizabeth Gaskell (la escritora de Norte y Sur, Esposas e Hijas) que relatan con humor y cariño las pequeñas tonterías y dramas en la vida de los habitantes de un pueblecito llamado Cranford, en el año 1840.
Como dice uno de sus personajes, en Cranford todo es inalterable, cada individuo conoce su lugar en el mundo, y las códigos de conducta rigen las relaciones entre las personas. Pero todo esto puede cambiar.
La serie empieza con la llegada al pueblo de un joven y atractivo médico, lo cual causa un gran revuelo, no sólo por sus nuevos métodos traídos de Londres, si no también por el efecto que causa en los corazones de algunas damas. Pero también la sombra de la construcción de un ferrocarril amenaza la tranquilidad de sus habitantes, que ven en ello el fin de su apacible modo de vida.

Cada episodio cuenta varias historias a la vez, pasando del drama a la comedia de forma sutil y efectiva, de manera cuando llegan los créditos finales has experimentado unas cuantas emociones que dejan muy buen sabor de boca. Y todo ello se debe no sólo al gran guión, si no a los personajes que están interpretados casi magistralmente, sobretodo en lo referente a las actrices más veteranas. Todas ellas forman un gran equipo, cada una con una personalidad distinta y bien definida que hace que te sumerjas en la historia y que llegues a pensar que se trata de mujeres reales de aquella época.

En esta miniserie, no hay una gran historia de amor central que mueva el hilo argumental, como de costumbre, más bien hay un protagonismo coral, en el que la atención se va desviando hacia uno u otro personaje dependiendo del momento. Pero sí hay historias de amor, entre jóvenes que aman por primera vez, entre personas maduras que han recuperado la esperanza perdida; pero sobretodo hay inocencia en las historias, en la forma de relatar el día a día de estos personajes con gran coraje y vitalidad, sus amores, miedos, esperanzas y decepciones.

En fin, que me ha parecido una gran serie con la que he disfrutado mucho. Me he reído a carcajadas, he llorado, me ha emocionado en sus momentos tristes y alegres, y aunque no todos los capítulos han mantenido la calidad del primero, para mí, que una serie consiga todo eso es un gran logro, sobretodo porque empecé a verla con prejuicios por aquello de que casi todas las protagonistas son mujeres mayores, pero qué equivocada estaba. Se la recomiendo a todo el mundo. En Cranford, no pasa nada, pero puede que ese sea el encanto de la historia.

FRASES:

SRA. POLE [de carrerilla]: No conocerá el significado de noticia hasta que me oiga hablar. El Dr. Morgan me ha pedido que le preste a mi doncella y no para él, si no porque un nuevo y joven médico viene a vivir al pueblo. El Dr. Morgan le ha buscado una casa, que mantendrá una viuda que llegará en dos semanas casada con otro doctor, y que sabe de todo sobre enfermedades y cirugía. ¿Qué opina de todo esto?
SRA. FORRESTER: Que no hay suficientes enfermedades para mantenerlos entretenidos.

[En la calle viendo de lejos a otras damas hablando]
CAROLINE TOMKINSON: Hermana, algo ocurre.
AUGUSTA TOMKINSON: Eso parece. La Srta. Pole está gesticulando mucho.

BERTHA: Disculpe, Dr. Harrison, señor. Pero las Srtas. Jenkyns le envían sus saludos, y esperan que no esté  demasiado cansado del viaje. Y la honorable Srta. Jamieson y la Sra. Forrester han dicho lo mismo. Y las Srtas. Tompkinson han oído que ha llegado, y dicen que esperan que no eche de menos la gran met… metrop…
DR. HARRISON: ¿Metrópolis?
BERTHA: Ese es.
DR. HARRISON: Estoy conmovido por la amabilidad de todos.
BERTHA: Oh, siempre lo hacen, Dr. Harrison. No es sólo con usted.

[En referencia al abrigo rojo del Dr. Harrison]
DR. MORGAN: ¿Puedo darle un consejo?
DR. HARRISON: Se lo agradecería, señor.
DR. MORGAN: Cómprate un abrigo negro. No tiene por que ser caro, puedes encargarlo en Johnson’s, pero el negro es el color de nuestra profesión. Yo visto de negro, los pacientes confían en el negro.

[Observando a los nuevos habitantes de la casa de enfrente]
MARY: Parece que son dos jóvenes y su padre.
DEBORAH JENKYNS: Pobres desdichadas. Un hombre es un estorbo en una casa.

DEBORAH JENKYNS: El Dr. Harrison se deshacía en elogios hacia ti. Dijo que te comportaste como un igual, al hombre.
MARY: ¿Eso dijo? [ilusionada]
DEBORAH JENKYNS: Si. Y yo le corregí. [Mary baja la vista decepcionada] Ninguna mujer es un igual a un hombre. Es superior, en cualquier caso.

SRTA POLE: ¡Hombres! Son todos iguales. Lo saben todo excepto cuándo ocurren las cosas y cómo han de detenerse. Mi padre era un hombre. Creo que entiendo muy bien su sexo.

[En una tienda de telas]
SRTA. POLE [cogiendo una tela de cuadros]: Creo que este tejido pega con mi tez.
SRA. FORRESTER: La gente pensará que eres escocesa.
SRTA. POLE: Pues de rayas [cogiendo otra tela]
SRA. FORRESTER: Si, las rayas disimulan un cuerpo robusto.

Trailer casero con subtítulos:

Para quien le interese, los subtítulos se irán subiendo aquí De momento ya están los del Episodio 1.