Argumento:

Andrew Largeman regresa a su pueblo natal después de casi 10 años de ausencia con motivo del entierro de su madre. Acostumbrado desde niño al consumo de antidepresivos, deja de tomarlos durante su estancia allí y empieza a descubrirse a sí mismo y a experimentar sensaciones olvidadas. Se reencuentra con sus viejos amigos y conoce a Samantha, una chica rara en la que encuentra su alma gemela, al tiempo que deberá enfrentarse a su padre, para superar sus traumas del pasado.

Es la última película que he visto y me ha gustado mucho; bueno, mejor dicho, me ha gustado mucho hasta el final, que no me ha convencido nada, y es una pena, porque de tener otro final más satisfactorio (para mí) podría haber entrado en mi lista de películas favoritas. Es una historia muy sencilla y en realidad bastante típica, pero como no es muy larga, los actores cumplen y tiene algunas escenas muy bonitas, y además me puse a verla para pasar el rato, pues no decepciona.

No sé por qué, me ha recordado un poco a Beautiful Girls, quizás por el tema del regreso al hogar y el hecho de que también sale Natalie Portman, pero la verdad es que comparándolas, me quedo con Beautiful Girls, una película más redonda que ésta. Aunque, he hecho algunos descubrimientos, y no me refiero al protagonista, Zach Braff, que además es el guionista y director de la película, si no al que hace de amiguete, Peter Sarsgaard, que tiene una cara inquietante que no veas.

Pues eso, que os la recomiendo. No esperéis ninguna gran película con una historia para recordar. Es simplemente una película pequeña y aparentemente sin pretensiones (quizás la música si es pretenciosa), que puede haceros pasar un buen rato.

FRASES:

LARGE: ¿Sabes ese momento en el que te das cuenta de que la casa en la que has crecido ya no es tu hogar? De repente, aunque tengas un sitio donde poder poner tus cosas, la idea de hogar desaparece.
SAM: Yo aun me siento a gusto en mi casa.
LARGE: Un día cuando te vayas, te pasará y no habrá vuelta atrás. Ya no lo recuperarás jamás. Es como sentir nostalgia de un sitio que ya no existe. Tal vez sea ley de vida, ¿no crees? Y no volverás a sentir lo mismo hasta que crees tu propio hogar para ti y para tus hijos, para la familia que formes. Es como un ciclo. No sé, yo lo echo de menos, ¿entiendes? A lo mejor eso es una familia. Unas personas que echan de menos el mismo lugar imaginario.

TRAILER (lo siento, no lo he encontrado en castellano):