El sueño de la pequeña Ollie es convertirse en una reina de la belleza. Cuando le dan la oportunidad de participar en un concurso de belleza infantil, el Pequeña Miss Sunshine, toda la familia se monta en la vieja furgoneta Volkswagen para dirigirse a California. Pero su familia es peculiar, como lo son todas: Richard, el padre, da conferencias sobre el éxito y da sermones en casa sobre triunfar en la vida, mientras que el éxito no le sonríe a él; Dwyane, el hijo adolescente, lee a Nieztche y ha hecho voto de silencio, en parte para escapar del caos familiar; el abuelo, cocainómano y malhablado, ayuda a Ollie en la preparación de su rutina para el concurso; la madre está saturada con todos ellos. Y encima, con ellos está el tío Frank, especialista en Proust, que se recupera de un fallido intento de suicidio tras ser abandonado por su novio. La película relata las peripecias de esta familia en su camino hacia el susodicho concurso.

Fui a ver esta película motivada por el trailer, que parecía muy divertido, pero no me imaginaba que me fuera a gustar tanto, ya que muchas veces, los trailers son engañosos y suelen mostrarte lo más divertido de la película. Pero en este caso, no es así; toda ella es puro divertimento, pero no palomitero.

No me voy a extender mucho ya que no estoy muy inspirada y además la vi la semana pasada, pero tenía que hablar de ella en el blog, al menos para recomendarla a quien me lea.

No es una película para niños; al entrar en el cine ya nos dimos cuenta de la presencia de varios padres con sus criaturillas, atraídos seguramente por el título de la película y no por haberse leído el argumento de la misma. Cuando empezó, mi prima y yo ya comentábamos cómo se estarían lamentando por haber elegido ésta y no una de dibujos.

El guión es muy sencillo, pero escrito con ternura y sentido del humor; los personajes son de lo más entrañable; y algunas situaciones son divertidísimas, pero interpretadas sin gestos histriónicos, sino con naturalidad y sutileza. Yo me lo pasé muy bien viendo la película, te hace llorar y reír al mismo tiempo, y sales del cine, sino carcajeándote, sí con una sonrisa enorme en la cara.

Como he dicho que no estaba inspirada, le voy a robar una crítica a un/una tal “fcb1979” del Filmaffinity, que ha expresado muy bien lo que te hace sentir esta película:

Cuando vean esta peli… que la verán… sabrán cuando hay que levantarse (no para irse de la sala)… sabrán cuando tienen que aplaudir ( no por el conjunto final de la obra) y sabrán que hay que bailar lo más sexy que llevamos dentro… No se corten y háganlo, merece la pena… Si no lo hacen se arrepentirán y tendrán que gastarse el dinero en volver a verla, bueno, mejor dicho invertir su dinero en sanar su alma…Por cierto, no sólo es risa, no sólo es crítica al sueño americano… También es un delicioso intrusismo en tus vísceras… Y ojalá se quede ahí para siempre.

Lo mejor: Diría que toda ella en su conjunto, pero me quedo con la relación abuelo/nieta; los momentos hermano/hermana, y sobretodo ese final atronador, que casi te hace levantar de la butaca de entusiasmo.

¡¡¡¡NO OS LA PERDÁIS!!!!

Dwayne: La vida es un puto concurso de belleza tras otro.