Cuentan que hace mucho, mucho tiempo, en el mundo subterráneo donde no existe la mentira ni el dolor, vivía una princesa que soñaba con el mundo de los humanos. Un día, la princesa escapó…
España, 1944. Ofelia (Ivana Baquero) viaja con su madre embarazada (Ariadna Gil) hacia el norte del país para instalarse con su padrastro, el capitán Vidal (Sergi López), en un viejo molino en medio del bosque, donde éste maneja las operaciones para acabar con la guerrilla que aun resiste en la zona. La niña, amante de los cuentos de hadas, encuentra en unas ruinas la entrada a un laberinto custodiado por un fauno (Doug Jones), que le revela que ella es en realidad la princesa perdida de un reino de fantasía donde no existe la mentira ni la tristeza. Pero para poder regresar a él deberá pasar antes tres pruebas.

El miércoles fui a ver esta película fantástica y no me decepcionó nada, es más, me gustó más de lo que esperaba. Es una fábula para adultos y nada recomendable para niños, uno de tantos puntos positivos de la misma. Contiene elementos de fantasía, como no, pero también con un puntito de terror, sadismo, algo de gore muy light, y violencia, por parte de ambos mundos: el real y el fantástico. Te mantiene casi toda la película en tensión y pendiente tanto de las aventuras de la niña como de los adultos rebeldes que se enfrentan a las fuerzas franquistas.

Y si bien, los buenos son muy buenos, y los malos, muy malos; como estamos ante un cuento – y en los cuentos las cosas son así – esto no tiene importancia, es más, no es nada descabellado hacer esa distinción tan maniqueísta si tenemos en cuenta que en 1974 murió el último preso político por medio del garrote vil. Así que, la mala leche del personaje de Vidal es creíble, aunque por supuesto, el personaje está perfilado con una serie de distintivos de malo de película, con reminiscencia de los comandantes nazis, los malos por excelencia del cine.

Y bueno, hablando del capitán Vidal, está interpretado por Sergi López, un actor que nunca me ha gustado actuando en castellano; suelta las frases a trompicones y de forma muy seca, y aquí no es una excepción, aunque está tan bien caracterizado y, por qué no, dirigido, que su actuación no está nada mal. Mucho mejor está Maribel Verdú, que interpreta al ama de llaves, que tiene una de las escenas que dan más impresión de la película. Eso sí, el acento gallego que pone de vez en cuando se le olvidaba jeje. De Ariadna Gil, no hay mucho que decir; menos mal que su personaje es secundario y no tiene mucho diálogo. Pero la mejor de todos es la niña protagonista, de la que destaco su vocecita, perfecta para una historia mágica en la que las frases le salen de forma natural, como si no hubiera un guión detrás. Y encima sabe llorar…

Criaturas mágicas no aparecen muchas, y realmente espeluznantes, sólo una, que por cierto, es una pena que la escena en la que sale sea tan corta, aunque sin duda es intensa. Y el fauno está muy bien, aunque no es nada del otro mundo. Si hay que sacarle alguna pega a la película sería que se echa en falta más escenas fantásticas. Pero de eso te das cuenta una vez sales del cine. La ambientación y la fotografía son de primera y la estética y planteamiento de algunas escenas recuerda a Alicia en el País de las Maravillas.

En fin, recomiendo esta película a todo el mundo, y sobretodo a los amantes del cine fantástico; contiene emoción, tensión, drama no sensiblero, contexto histórico interesante, buenas interpretaciones, y sobretodo magia, que rodea toda la película y que alcanza las butacas.Se nota que me ha gustado, ¿no?

OFELIA: Me llamo Ofelia, ¿tú quién eres?
FAUNO: ¿Yo? He tenido tantos nombres… Nombres antiguos que sólo el viento y los árboles pueden pronunciar. Yo soy la montaña, el bosque y la tierra… Yo soy… Yo soy un fauno. Tu más humilde servidor, Alteza.

A continuación el trailer: