Michael Scofield tiene a su hermano, Lincoln, esperando la pena de muerte en la cárcel de Fox River, acusado del asesinato del hermano de la Vicepresidenta de los EE.UU. Aunque todas las pruebas señalan la culpabilidad de Lincoln, Michael le cree cuando afirma que es inocente y que le tendieron una trampa, así que pone en marcha un plan: preparar una estudiada fuga. Y para llevarla a cabo, atraca un banco para ser llevado a la misma cárcel que su hermano. Una vez dentro, con su mente de genio, su conocimiento de la prisión (resulta que es ingeniero de estructuras), y la ayuda (o a veces dificultades) de un variopinto grupo de personajes, empieza a preparar la fuga. Sin olvidarnos de un tatuaje que rodea todo su torso y brazos en el que camufla los planos de la prisión. Por otra parte, en el exterior, se desarrolla una trama paralela, la de la abogada de Michael, Veronica, que es la ex-novia de Lincoln, que empieza a investigar sobre una posible conspiración política para implicar a Lincoln en el asesinato del hermano de la Vicepresidenta.

La serie, cuyo argumento bien podría ser el de una película, tiene una primera temporada de lo más emocionante. En principio, puede parecer que vaya a ser un rollo, porque es como alargar un argumento simple durante 22 episodios de 43 minutos cada uno. Pero cada capítulo supone un reto para los protagonistas, trabas para el plan de fuga. Tenemos personajes que son unos auténticos cabronazos, tanto presos como carceleros; tenemos la acción de la cárcel: los piques entre presos, los motines, etc. y hasta tenemos subtrama “romántica”, puesto que Michael visita mucho mucho la enfermería de la prisión, donde le atiende la Dra. Tancredi, y por supuesto, hay feeling entre los dos. La acción en el exterior de la cárcel tampoco se hace aburrida, pues poco a poco Veronica verá peligrar su vida a medida que se involucra más en su investigación. En general, es una carrera contrarreloj, porque Michael tiene solo un mes para llevar a cabo la fuga, hasta el día que está prevista la ejecución de Lincoln.

Me he enganchado a esta serie, y hacía tiempo que no me enganchaba a ninguna. Está muy bien, quizás no es tan buena como todo el mundo dice que es, porque no deja de caer en los típicos tópicos (valga la redundancia) de la solución rápida e imprevista el final del capítulo, o la creación de personajes que son justamente lo que el protagonista necesita en el momento preciso. Incluso Michael Scofield es demasiado listo para ser real; lo justifican diciendo que es un genio, y por supuesto, nos lo creemos. Aun así, es ficción y si no le buscamos los fallos, se puede disfrutar de ella mucho; te mantiene pegada a la pantalla del ordenador como si de un reloj de hipnosis se tratara.

En EE.UU. ya está en marcha la segunda temporada, que no destriparé aquí, aunque servidora ya está al tanto de cuando cuelgan los capítulos en el torrent cada semanita. Solo diré que sigue igual de interesante, pero sin saber muy bien qué rumbo va a tener. Vamos, que corre el peligro de que se vaya por las ramas sin llegar a ningún sitio.

Sobre los actores, no están nada mal. Han elegido de protagonista a un chico muy guapo, al que no le dejan mostrar mucha expresividad en el rostro, así que siempre parece que vaya de sobrado, pero bueno… es un genio, así que nos lo creemos. Los secundarios puede que sean de lo más logrado, y es lo que le da más juego a la trama, porque encuentras de todo en la prisión, y tienes desde el ladrón de poca monta buenazo, el tipo viejo que no se mete en líos, hasta el mafiosos que maneja parte del cotarro dentro de la prisión, el violador pederasta que te dan ganas que desaparezca del mapa, el loco pesado que se entera de más de lo que debería… y por otro lado, tienes al alcaide de buen corazón, que rompe el tópico, y a los carceleros corruptos. Un montón de ingredientes que hacen que pases un buenos y a veces angustiosos ratos viendo esta serie.

FRASES

Alcaide Pope: No puedo evitar preguntarme por qué alguien con tus credenciales está en un lugar como éste.
Scofield: Me desvié del buen camino hace unos meses, supongo.

Dra. Tancredi: Tengo noticias para ti, Michael: “Confía en mí” no significa nada dentro de estos muros.

Scofield: “Se el cambio que quieres ver en el mundo”. ¿Qué?
Dra. Tancredi: Nada. Ésa fue la cita de mi graduación.
Scofield: ¿Fuiste tú? Todo este tiempo pensé que era de Gandhi.
Dra. Tancredi: Muy gracioso.

Scofeld (a Lincoln): No estoy aquí de vacaciones, créeme.

Abruzzi:
El dolor no es la respuesta en este caso. Puede que los Beatles tuvieran razón después de todo. Quizás todo lo que necesitas es amor.

Sucre: Hay tres cosas seguras en la vida: la muerte, los impuestos y el recuento.

T. Bag: ¿Sabéis, “amigos”? O salgo por ese agujero con vosotros, o empiezo a cantar como Johnny Cash.

Scofield: Te necesito ahí abajo. Es un trabajo para dos. Colguemos una sábana.
Sucre: Ni hablar, tío. Sólo cuelgas una sábana cuando quieres ponerte íntimo con tu compañero de celda, ¿sabes?
Scofield: ¿Quieres proteger tu reputación en la cárcel o salir de ella?

T.Bag (a los carceleros): ¡¿Que no hace tanto calor?! (señala a un preso negro) ¡Cuando este tipo se despertó esta mañana, era blanco!

Scofield: La has conservado.
Dra. Tancredi: ¿El qué?
Scofield: La flor.
Dra. Tancredi: Lo guardo todo, nunca tiro nada.
Scofield (mirando el orden del despacho): Si. Todo este desorden es… abrumador.
Dra. Tancredi: Tendrías que ver mi apartamento.
Scofield: No hemos tenido ni nuestra primera cita y ya me estás invitando a tu casa. Creía que eras una buena chica.
Dra. Tancredi: Michael, todo el mundo sabe que las buenas chicas acaban en último lugar.
Scofield: ¿Y en qué lugar acabas tú?
Dra. Tancredi: Eso depende de donde empiece. Respira hondo.

C-Note (a T.Bag): ¿Sabes? Tus padres deben de estar tan orgullosos de ti, tío. Es decir, te dieron las tres cosas perfectas: racista, pedófilo y estúpido.
T.Bag: Mirad, lo que me molesta es que me pintáis como el malo de la habitación. No es que a vosotros os hubieran encarcelado por robarle las galletitas a una exploradora.
Abruzzi: Ninguno de nosotros se cargó a ninguna por el camino.

C-Note (a Sucre): Scofield sólo está aquí por una razón: su hermano. Y él sólo necesita dos cosas: el dinero del viejo y el avión del mafioso. No te necesita. Tú sólo resultaste estar en la misma celda que él cuando entró aquí. Tú y el retrete.

Dejo un par de video. El primero de personajes en la primera temporada.

Y el segundo, un video sobre la relación entre Michael y Sara Tancredi (la doctora)

Aquí dejo también enlaces de dos más: un video tributo a la primera temporada y la intro de la serie.

http://www.youtube.com/watch?v=5qoce98Eaww

http://www.youtube.com/watch?v=TYRypytPVA4