Junio 2007



Mi actriz favorita: Audrey Hepburn

Andrey Kathleen Van Heemstra Hepburn-Ruston nació el 4 de mayo de 1929 en Bruselas, su madre era una se baronesa holandesa y su padre era inglés.  Su nombre terminaría convirtiéndo en Audrey Hepburn. A los 5 años fue enviada a un internado en Inglaterra y con 6 años su padre les abandonó, tal vez debido a su simpatía hacia movimientos pro-fascistas que no gustaban nada a la madre de Audrey y provocaban frecuentes discusiones entre el matrimonio. Este suceso marcó a la pequeña el resto de su vida.  Desde pequeña sintió pasión por la danza, afición interrumpida por la llegada de la Segunda Guerra Mundial; en 1940, cuando ella contaba 11 años, Holanda fue invadida por los nazis. La Baronesa se unió a la Resistencia, al igual que sus hijos. Los dos hermanos mayores de Audrey tuvieron que huir al negarse a pertenecer a las juventudes hitlerianas, y Audrey participó en la lucha anti-nazi llevando mensajes secretos escondidos en sus zapatos.  Pero las restricciones de la guerra les afectaron y la familia sintió los estragos del hambre; el delicado estado de salud de Audrey, sufrió desnutrición y anemia, la obligaron a abandonar la danza. Y después de la liberación, trabajó como voluntaria en un hospital de combatientes holandeses.

Toda esta experiencia marcaría su vida, siempre caracterizada por una humanidad y generosidad que no desaparecieron durante sus años de estrellato, germen de su posterior labor en la UNICEF.

Al terminar la guerra, hubo que empezar de nuevo, y Audrey retomó sus clases de danza confiando en su carrera de bailarina. A finales de1947, un productor holandés visitó la escuela de danza a la que asistía buscando una chica para un pequeño papel en una película holandesa, y la elegida fue Audrey.  Pero todo quedó en eso, y tras su pequeña aparición en ese film, se volvió a centrar en el baile, prosiguiendo sus estudios en Londres acompañada de su madre, con una beca. Pero aunque la chica tenía voluntad, no la acompañaba el físico: era demasiado alta, y algo frágil, y así se lo hizo saber su profesora de baile. Entonces comenzó a aceptar pequeños trabajos esporádicos como modelo y bailarina en musicales, lo que le daba de comer a ella y a su madre. Una noche de actuación en un cabaret llamó la atención de un cazatalentos y la recomendó a una productora inglesa (ABC) que la colocó en la película “Risa en el Paraíso” (1951) en un pequeño papel como vendedora de cigarrillos. Su intervención gustó, y fue incluida en varias obras más, hasta tener su primer papel destacado en “The Secret People”, así que sus sueños de prima donna del baile serían desplazados por el cine.

Rodando “Monte Carlo Baby” en el Principado de la Costa Azul, llamó la atención de la escritora Colette, que vio en ella la encarnación perfecta para interpretar la obra de teatro basada en su libro “Gigi”, a punto de estrenarse en Broadway.  Muy lejos quedaba ya su deseo de convertirse en bailarina, pero aun faltaba por llegar un manjar más exquisito. Willliam Wyler pretendía rodar una película en Roma sobre una princesa europea que escapa de palacio y vive un romance con un periodista norteamericano, y no tenía actriz protagonista. El director ejecutivo de la Paramount en Europa recomendó a Audrey. Aunque la joven no era conocida, Wyler no se asustó y ordenó un encuentro con ella. Quedó encantado e incluso retrasó el rodaje por la participación de Audrey en “Gigi”. Al interpretar a la princesa Anne en “Vacaciones en Roma” junto a Gregory Peck, Audrey Hepburn se convirtiría en una estrella, ganando el Oscar en 1953 por ese papel.

El resto, como se dice, es historia. Se casó con Mel Ferrer, rodó películas memorables como “Sabrina”, “Arianne”, “Guerra y Paz”, “Una cara con ángel”, y muchas otras, incluida “Desayuno con diamantes”, quizás la película por la que ha pasado a convertirse en un icono del siglo XX.

En una época dominada por actrices de formas voluptuosas, Audrey Hepburn logró brillar con luz propia con su pelo corto, extremada delgadez y zapatos sin tacón, deslizándose por la pantalla con la fragilidad y elegancia de una gacela. Musa del diseñador Hubert de Givenchy, creó un estilo propio que no tardaría en ser imitado por muchas otras.

 
Pero puede que la labor por la que siempre quiso ser recordada fue la de su faceta más humana, como madre y como embajadora de la UNICEF. Con 40 años decidió abandonar el cine para dedicarse por entero a su familia, ahora casada en segundas nupcias con un psiquiatra. Tras su ruptura con éste, reapareció esporádicamente en películas como “Robin y Marian”. Pero su prioridad fueron siempre sus dos hijos. En los 80, viajó al Tercer Mundo con UNICEF, experiencia que la impresionó sobremanera, y realizó varios viajes más a los campos de refugiados en Somalia. Pero sus fuerzas la fallaron; lo que ella consideró ser una posible infección tropical se destapó como un cáncer de colon

A principios de enero de 1993,  la Academia de Hollywood anunció que Audrey recibiría el premio humanitario Jean Hersholt por su trabajo en UNICEF en la siguiente ceremonia de marzo. El 20 de ese mes, a la edad de 63 años moría en Suiza, donde se había retirado con los suyos y vivía apartada del glamour de Hollywood.

 

(Biografía sacada de Audrey Cara de ángel, T&B Editores, 1998.)

ANECDOTAS:

- Audrey Hepburn y Givenchy se conocieron para el rodaje de “Sabrina”. El diseñador esperaba encontrarse con Katherine Hepburn y resultó decepcionado cuando vio aparecer a esta actriz semidesconocida. Pero ese fue el comienzo de una amistad que duraría el resto de sus vidas y Givenchy la vestiría en la mayoría de sus películas posteriores.

- La canción Moon River estuvo a punto de ser eliminada del metraje de la película Desayuno con Diamantes porque al presidente de los estudios no le gustaba; Audrey estuvo a punto de perder los papeles y según algunos le dijo que “por encima de mi cadáver”. La canción, interpretada por la actriz, ganó el Oscar a la mejor canción.

- En “My Fair Lady”, las canciones de Audrey fueron dobladas por la cantante Marnie Nixon, lo que disgustó a la actriz, que veía así incompleta su actuación. Aun así, las canciones interpretadas por Audrey fueron grabadas, y en la edición de DVD puede escucharse su propia voz por primera vez en los números musicales.

- Se enamoró durante el rodaje de “Sabrina” de William Holden y estuvieron a punto de llegar al altar pero al saber ella que a él le habían practicado una vasectomía, con tristeza rompió su relación, pues la ilusión de su vida era tener hijos. Además Holden estaban casado y Audrey no quería ser parecer una rompe-hogares.

- Audrey hablaba inglés, holandés, francés y según el imbd también español.

- A Truman Capote no le gustó nada la elección de Audrey como Holly Golightly en “Desayuno con Diamantes”, basado en uno de sus relatos. Él quería a Marilyn Monroe para ese papel.

- Rechazó un papel en “El Diario de Ana Frank” porque habiendo sido testigo de los horrores perpetrados por los nazis, participar en esa película le traería dolorosos recuerdos.

- En el 2000, se rodó un biopic para televisión sobre su vida, protagonizado por Jennifer Love-Hewitt, pésima elección para interpretar a Audrey Hepburn, ya que carece de todas las cualidades por las que Audrey se hizo famosa. Emmy Rossum (“El Fantasma de la Ópera”) hacía de Audrey de niña. El telefilm se centra solo en su infancia y carrera de cine hasta “Desayuno con Diamantes”, dejándose en el tintero su vida tras esta película y su misión humanitaria con UNICEF.

- El famoso vestido negro que lució al principio de “Desayuno con Diamantes” mientras desayuna frente al escaparate de Tiffany’s fue subastado en diciembre de 2006 por la friolera de 920,000 dólares, batiendo el record de puja por un vestido de cine. Los beneficios se entregaron a City of Joy, una organización humanitaria ubicada en Calcuta.


FRASES:

- Con esta cara, nunca hubiera dicho que acabaría haciendo cine.

- Recuerda, si alguna vez necesitas una mano, está al final de tu brazo, y a medida que creces, recuerda que tienes otra mano: La primera es para ayudarte a ti mismo, la segunda es para ayudar a los demás.

- No creo en la culpa colectiva, pero sí en la responsabilidad colectiva (sobre su trabajo como embajadora de UNICEF)

TOP 10 PELÍCULAS FAVORITAS (según servidora)

- Desayuno con Diamantes

- Vacaciones en Roma

- My Fair Lady

- Robin y Marian

- Historia de una monja

- Dos en la Carretera

- Sabrina

- Guerra y Paz

- Arianne

- Charada

Tevye es un humilde lechero judío que vive en Anatevka, una pequeña aldea de la Rusia zarista de principios del siglo XX. Bendecido con cinco hijas, una esposa mandona y un caballo cojo, es testigo de cómo el mundo que le rodea va cambiando y derrumbándose; su situación y la de su pueblo es como la de un violinista en el tejado, tambaleándose tratando de guardar el equilibrio. Para empezar, su hija mayor se niega a aceptar al marido que él ha elegido para ella; al mismo tiempo, llega al pueblo Perchik, un joven idealista revolucionario que congenia con Tevye y trata de difundir la idea de que ha de producirse un cambio tanto en las tradiciones como en la política del país.
Pero a pesar de la pobreza y circunstancias, Tevye se toma cada bache con sentido del humor, dejando ver su gran bondad y amor que siente hacia los suyos, y desde su aparición, Topol, con su gran presencia, carisma y actuación, se gana de inmediato la simpatía del espectador.

Esta película posee una gran fuerza visual y emotiva, además de tratarse de un magnífico musical. Aunque puede que la canción más famosa sea aquella de “Si yo fuera rico”, lo cierto es que todas las canciones son preciosas y un deleite para los oídos y los números musicales cuadran perfectamente con el tono de la historia. Y la historia, aunque sencilla, está narrada de forma tan cuidada, que llega a tocarte la fibra sensible en más de una ocasión. Y lo bueno, es que nunca falta el sentido del humor, tanto en las escenas como en los diálogos.

Todos los actores están muy bien en sus papeles aunque el protagonismo absoluto se lo lleva Tevye-Topol, que como he dicho antes, se mete al espectador en el bolsillo. A este actor no lo he visto en otra película pero si lo hiciera no creo que lo reconociera pues es de esos actores que relacionas solo con una película en los que actor y personaje se funden en uno. Creo que la mayoría de los actores que aparecen procedían del teatro así que no hay ningún famoso, aunque se puede ver a un jovencito Starsky de “Starsky y Hutch”, interpretando a idealista Perchik.

El director, Norman Jewison, tenía cierta experiencia en rodar musicales, y no paró aquí; su siguiente película sería “Jesucristo Superstar”, que ya he comentado dos entradas atrás. “El Violinista…” estuvo nominada para cinco Oscars, de los cuales se llevó tres, pero ninguno para Jewison ni Topol, aunque si ganaron sendos Globos de Oro; en cambio, John Williams sí se llevó la estatuilla a casa por adaptar la magnífica música para la gran pantalla. El musical de “El Violinista en el Tejado” está basado en la obra del escritor judío Sholom Aleichem (1859 -1916), “Tevye el lechero”, quien describía con su peculiar sentido del humor de las risas a través del llanto la vida de los judíos en las comunidades tradicionales. Aunque ni Tevye ni la aldea de Anatevka existieron de verdad, están basados en personajes y lugares reales, así como los hechos que se narran hacia el final de la película.

El rodaje se llevó a cabo en Yugoslavia, por expreso deseo de su director, que no quería filmar en EE.UU., sino darle un cariz auténtico a la historia, evitando los decorados lo máximo posible. En la antigua Yugoslavia comunista encontró aun aldeas cuyo modo de vida parecía no haber evolucionado desde hacía siglos, que ni sabían qué era Hollywood ni habían visto en su vida una cámara de cine. El rodaje se alargó más de lo previsto, al igual que el presupuesto, debido al clima, que nunca se ajustaba al deseado. Pero el resultado valió la pena, convirtiéndose esta película en un clásico del cine.
FRASES:

TEVYE: Un violinista en el tejado. Suena de locos, ¿no? Pero aquí, en nuestra pequeña aldea de Anatevka, podría decirse que cada uno de nosotros es un violinista en el tejado intentando entonar una dulce y sencilla melodía sin romperse la crisma. No es fácil. Quizás os preguntéis por qué aguantamos ahí si es tan peligroso. Bien, aguantamos porque Anatevka es nuestro hogar. ¿Y cómo mantenemos el equilibrio? Eso puedo decíroslo en una sola palabra: ¡Tradición!

FYEDKA (presentándose a Chava): Soy un chico agradable, encantador, sincero, ambicioso, muy listo… y muy modesto.

PERCHIK: El dinero es la plaga del mundo.
TEVYE: Que el Señor me golpee con ella. Y que nunca me cure.

TEVYE (a Dios): Lo sé, lo sé. Somos el pueblo elegido. Pero, de vez en cuando, ¿no podrías elegir a algún otro?

TEVYE (a Chava): Como dice la Biblia “Cada uno debe buscar en los suyos”. En otras palabras: un pájaro puede enamorarse de un pez pero ¿dónde construirían un hogar juntos?

TEVYE (a Golda): Calla, mujer, antes de que me enfade, porque cuando me enfado ni las moscas se atreven a volar.

Y ahora el trailer: