Octubre 2006


El sueño de la pequeña Ollie es convertirse en una reina de la belleza. Cuando le dan la oportunidad de participar en un concurso de belleza infantil, el Pequeña Miss Sunshine, toda la familia se monta en la vieja furgoneta Volkswagen para dirigirse a California. Pero su familia es peculiar, como lo son todas: Richard, el padre, da conferencias sobre el éxito y da sermones en casa sobre triunfar en la vida, mientras que el éxito no le sonríe a él; Dwyane, el hijo adolescente, lee a Nieztche y ha hecho voto de silencio, en parte para escapar del caos familiar; el abuelo, cocainómano y malhablado, ayuda a Ollie en la preparación de su rutina para el concurso; la madre está saturada con todos ellos. Y encima, con ellos está el tío Frank, especialista en Proust, que se recupera de un fallido intento de suicidio tras ser abandonado por su novio. La película relata las peripecias de esta familia en su camino hacia el susodicho concurso.

Fui a ver esta película motivada por el trailer, que parecía muy divertido, pero no me imaginaba que me fuera a gustar tanto, ya que muchas veces, los trailers son engañosos y suelen mostrarte lo más divertido de la película. Pero en este caso, no es así; toda ella es puro divertimento, pero no palomitero.

No me voy a extender mucho ya que no estoy muy inspirada y además la vi la semana pasada, pero tenía que hablar de ella en el blog, al menos para recomendarla a quien me lea.

No es una película para niños; al entrar en el cine ya nos dimos cuenta de la presencia de varios padres con sus criaturillas, atraídos seguramente por el título de la película y no por haberse leído el argumento de la misma. Cuando empezó, mi prima y yo ya comentábamos cómo se estarían lamentando por haber elegido ésta y no una de dibujos.

El guión es muy sencillo, pero escrito con ternura y sentido del humor; los personajes son de lo más entrañable; y algunas situaciones son divertidísimas, pero interpretadas sin gestos histriónicos, sino con naturalidad y sutileza. Yo me lo pasé muy bien viendo la película, te hace llorar y reír al mismo tiempo, y sales del cine, sino carcajeándote, sí con una sonrisa enorme en la cara.

Como he dicho que no estaba inspirada, le voy a robar una crítica a un/una tal “fcb1979″ del Filmaffinity, que ha expresado muy bien lo que te hace sentir esta película:

Cuando vean esta peli… que la verán… sabrán cuando hay que levantarse (no para irse de la sala)… sabrán cuando tienen que aplaudir ( no por el conjunto final de la obra) y sabrán que hay que bailar lo más sexy que llevamos dentro… No se corten y háganlo, merece la pena… Si no lo hacen se arrepentirán y tendrán que gastarse el dinero en volver a verla, bueno, mejor dicho invertir su dinero en sanar su alma…Por cierto, no sólo es risa, no sólo es crítica al sueño americano… También es un delicioso intrusismo en tus vísceras… Y ojalá se quede ahí para siempre.

Lo mejor: Diría que toda ella en su conjunto, pero me quedo con la relación abuelo/nieta; los momentos hermano/hermana, y sobretodo ese final atronador, que casi te hace levantar de la butaca de entusiasmo.

¡¡¡¡NO OS LA PERDÁIS!!!!

Dwayne: La vida es un puto concurso de belleza tras otro.

Cuentan que hace mucho, mucho tiempo, en el mundo subterráneo donde no existe la mentira ni el dolor, vivía una princesa que soñaba con el mundo de los humanos. Un día, la princesa escapó…
España, 1944. Ofelia (Ivana Baquero) viaja con su madre embarazada (Ariadna Gil) hacia el norte del país para instalarse con su padrastro, el capitán Vidal (Sergi López), en un viejo molino en medio del bosque, donde éste maneja las operaciones para acabar con la guerrilla que aun resiste en la zona. La niña, amante de los cuentos de hadas, encuentra en unas ruinas la entrada a un laberinto custodiado por un fauno (Doug Jones), que le revela que ella es en realidad la princesa perdida de un reino de fantasía donde no existe la mentira ni la tristeza. Pero para poder regresar a él deberá pasar antes tres pruebas.

El miércoles fui a ver esta película fantástica y no me decepcionó nada, es más, me gustó más de lo que esperaba. Es una fábula para adultos y nada recomendable para niños, uno de tantos puntos positivos de la misma. Contiene elementos de fantasía, como no, pero también con un puntito de terror, sadismo, algo de gore muy light, y violencia, por parte de ambos mundos: el real y el fantástico. Te mantiene casi toda la película en tensión y pendiente tanto de las aventuras de la niña como de los adultos rebeldes que se enfrentan a las fuerzas franquistas.

Y si bien, los buenos son muy buenos, y los malos, muy malos; como estamos ante un cuento – y en los cuentos las cosas son así – esto no tiene importancia, es más, no es nada descabellado hacer esa distinción tan maniqueísta si tenemos en cuenta que en 1974 murió el último preso político por medio del garrote vil. Así que, la mala leche del personaje de Vidal es creíble, aunque por supuesto, el personaje está perfilado con una serie de distintivos de malo de película, con reminiscencia de los comandantes nazis, los malos por excelencia del cine.

Y bueno, hablando del capitán Vidal, está interpretado por Sergi López, un actor que nunca me ha gustado actuando en castellano; suelta las frases a trompicones y de forma muy seca, y aquí no es una excepción, aunque está tan bien caracterizado y, por qué no, dirigido, que su actuación no está nada mal. Mucho mejor está Maribel Verdú, que interpreta al ama de llaves, que tiene una de las escenas que dan más impresión de la película. Eso sí, el acento gallego que pone de vez en cuando se le olvidaba jeje. De Ariadna Gil, no hay mucho que decir; menos mal que su personaje es secundario y no tiene mucho diálogo. Pero la mejor de todos es la niña protagonista, de la que destaco su vocecita, perfecta para una historia mágica en la que las frases le salen de forma natural, como si no hubiera un guión detrás. Y encima sabe llorar…

Criaturas mágicas no aparecen muchas, y realmente espeluznantes, sólo una, que por cierto, es una pena que la escena en la que sale sea tan corta, aunque sin duda es intensa. Y el fauno está muy bien, aunque no es nada del otro mundo. Si hay que sacarle alguna pega a la película sería que se echa en falta más escenas fantásticas. Pero de eso te das cuenta una vez sales del cine. La ambientación y la fotografía son de primera y la estética y planteamiento de algunas escenas recuerda a Alicia en el País de las Maravillas.

En fin, recomiendo esta película a todo el mundo, y sobretodo a los amantes del cine fantástico; contiene emoción, tensión, drama no sensiblero, contexto histórico interesante, buenas interpretaciones, y sobretodo magia, que rodea toda la película y que alcanza las butacas.Se nota que me ha gustado, ¿no?

OFELIA: Me llamo Ofelia, ¿tú quién eres?
FAUNO: ¿Yo? He tenido tantos nombres… Nombres antiguos que sólo el viento y los árboles pueden pronunciar. Yo soy la montaña, el bosque y la tierra… Yo soy… Yo soy un fauno. Tu más humilde servidor, Alteza.

A continuación el trailer:

Actualización con vena artística. Me ha gustado dibujar desde que tengo memoria; no me acuerdo de mis primeros dibujos de preescolar, pero si de cuando aprendí a dibujar nubes, tal y como me enseñaba mi hermano mayor, en tercero de EGB. Y no recuerdo nada más relacionado con el dibujo hasta los 11 años, cuando fui al cine a ver La Sirenita, película que marcó mi infancia; bueno, en realidad a los 11 años ya eres casi adolescente, pero yo era muy infantil por entonces (y lo sigo siendo). El caso es que después de ver esa película me entró el gusanillo del dibujo. Empecé a copiar todo lo que veía de Disney – luego dice Zuzifer que tengo un estilo disneyriano y con razón jeje – y así aprendí más o menos a dibujar y a coger “experiencia” en esto del dibujo. Nunca me he tomado muy en serio este hobby, aunque sí que deseé estudiar Bellas Artes, pero me parece que eso va a ser durante mucho tiempo una asignatura pendiente. El caso es que hoy estaba echando un vistazo a las carpetas que tengo llenas de dibujos, desde aquellos tiempos de La Sirenita hasta hoy, y me he dado cuenta que no he avanzado mucho, aunque me he reído y sorprendido al ver algunos dibujos. A continuación voy a hacer una pequeña exposición, ya que hacía tiempo que no actualizaba y no se me ocurre nada que postear…
Qué mejor manera de empezar que con la responsable de todo, La Sirenita, primer clásico moderno de Disney, que marcó un estilo en el dibujo, evolucionando a través de sus siguientes películas. Aquí dos ejemplo de esa época inocente:
La verdad es que he sido bastante copiona y poco original a la hora de dibujar. Si me gustaba una película o su estética me ponía a copiarla. Aquí varios ejemplos, aunque empezando por orden iría “esto”.

Yo aquí dándomelas de artista y me encuentro este homenaje a Terminator:

Copia del cartel de Entrevista con el Vampiro, pintado con rotulador:

Y varios dibujillos de otras de las películas que marcaron una época, aunque a mí más tarde que a los demás: La Guerra de las Galaxias. Por cierto, el dibujito de Yoda lo mandé hace mil años a un concurso del Plus, pero no gané:

Y de Romeo y Julieta:

También he dibujado cosas que no sé ni lo que son. Cuando me aburro me pongo delante de un papel y empiezo a trazar con el lápiz a ver lo que sale. Unas veces son invenciones y otras, copias de la gente a mi alrededor. En primer lugar, una de esas rarezas, que coloreé y todo, con lo mal que se me da (los colorines y yo nos llevamos muy mal).

Estos son mis hermanos mayores, el de la izquierda es el segundo y el de la derecha, el mayor de todos:
Y bueno, por aquí más rostros, uno con colmillos incluidos.
Los vampiros son también una inspiración, aquí el guapísimo Nosferatu; la luna no sé por qué la pinté de verde (si es que cuando cojo los colores la fastidio)

Y también están los dibujos inspirados en los libros que leo. En primer lugar, de El Señor de los Anillos, que hice varios antes de que hicieran las películas (después de las pelis, la inspiración desaparece).
Boromir convenciendo a Frodo para que le dé el anillo, y los hobbits (aunque falta uno) en la cabaña de Tom Bombadil.

En los siguientes aparece Eowyn guerrera (se supone que se está enfrentando al Nazgul), y el primer encuentro entre Aragon y Arwen:

Por supuesto, no podía faltar Harry Potter. Creo que hace unas muchas entradas atrás subí algunos dibujillos, así que no los voy a repetir y poner algunos inéditos.
Una supuesta portada antes de leer el Sexto Libro, donde salen Harry, Dumbledore, el Fénix y Lupin, pensando – tonta de mí – que este último tendría más protagonismo.


Y una escena del Sexto Libro con Tonks y Lupin:

Otra escena del Sexto Libro, que no desvelaré para no spoilear a nadie, sólo decir que el dibujo se titula “Severus, please…” La mala calidad del scanner se debe a que era una D3 y mi scanner es diminuto.

Le toca el turno a Eragon. Estos dibujos ya son más recientes. El primero es del capítulo “El Despertar”, el primer encuentro entre Eragon y Saphira.

Y esta es Arya, vista por Eragon en sus sueños.

Un retrato de Ofelia:

También dibujo sobre historietas que me invento. Por ejemplo, el personaje de a continuación.

O esta caza-vampiros del pasado, dibujado hace eones:

Y por último, una especie de auto-retrato, no podía faltar jeje.

Espero no haberos aburrido mucho, y a ver si para la próxima entrada estoy más inspirada.