Agosto 2006


Libro: The Magic Toyshop
Autora: Angela Carter (autora también de “La Cámara Sangrienta”)
A continuación voy a soltar un tostón. Aviso. Leedlo bajo vuestra propia responsabilidad.

Melanie vive feliz en su mansión de campo junto a sus padres, su hermano, Jonathon, su hermana de cinco años, Victoria, y la Sra. Rundle, la nodriza. No le falta de nada y vive, como quien dice, entre algodones. La historia empieza en el verano que Melanie cumple quince años y “descubre que estaba hecha de carne y sangre”. Con sus padres de viaje en América, aburrida y ociosa, una noche acude al dormitorio de sus padres y se prueba el traje de novia de su madre. Juguetea con él en el jardín, como cualquier jovencita soñadora y con historias románticas en la cabeza haría, hasta que la puerta de la casa se cierra dejándola sola a la intemperie. Así que ha de trepar hasta su habitación por el árbol del jardín, manchando y destrozando el traje. A la mañana siguiente, recibe la noticia de la muerte de sus padres en un accidente. Los tres hermanos marchan a Londres, donde vivirán con el hermano de su madre, el tío Philip, al que no conocen. Tío Philip es el dueño de una juguetería en los suburbios de la ciudad, en la que él mismo crea artesanalmente juguetes de todo tipo. Pero a él no le gustan los niños, es huraño, desagradable, siniestro, misógino, y está obsesionado con su trabajo y en los teatros de marionetas, donde exhibe sus muñecos para propio deleite y no de los demás. En la casa viven además tía Margaret, la mujer de tío Philip, muda desde el día en que se casó, y sus hermanos, Francis y Finn. Los tres son irlandeses y Melanie intuye que tía Margaret se casó para darles a sus hermanos pequeños un hogar y una vida mejor. Sin embargo, el trato que reciben de tío Philip no muy grato, sobretodo en lo que se refiere a Finn, a quien da fuertes palizas cuando éste le provoca, que suele ser a menudo y a conciencia. Los tres hermanos sueñan en el día en que se librarán del tío, pero mientras tanto aprovechan sus ausencias para divertirse a su manera: Francis toca el violín; Margaret, la flauta, y Finn baila. La primera noche que Melanie pasa en la casa, los espía por el ojo de la cerradura y queda asombrada.
La vida en su nuevo hogar no podría ser más distinto al que Melanie estaba acostumbrada. Privada de agua caliente, y otros “lujos” ve con tristeza como su futuro parece cada vez más incierto y sus sueños se van desmoronando. Ella ayuda a tía Margaret en la tienda, su hermano ayuda a tío Philip en el taller del sótano, y la pequeña Victoria se habitúa rápidamente a los cambios. Sin desearlo, Melanie y Finn van acercándose, a pesar de que él no es la clase de hombre con el que habría soñado. Sucio, destartalado, con una ligera bizquera, y una sonrisa burlona, él le enseña lugares donde huir de las preocupaciones del mundo y aprende que el amor no es como lo pintan en las revistas de moda.
Pero un día tío Philip anuncia que Melanie habrá de actuar junto con sus marionetas en el teatro del sótano, una experiencia horrible pues allí revive la joven sus temores. ¿Podrán algún día huir de tío Philip y de su despótico feudo?
Como es normal es las novelas de Angela Carter, se utiliza la historia para relatar parejo a ella el tránsito de una joven de la infancia a la edad adulta, haciendo uso de elementos de cuentos infantiles, en atmósferas asfixiantes. Aquí consigue un relato interesante, con sus puntos flacos claro está, pero sobretodo crea unos personajes entrañables, como son los tres hermanos irlandeses, y en especial, el joven Finn. El punto flaco radica en que los elementos oscuros y que tendrían que dar terror (a los personajes al menos) no son tan terribles, y es aquí donde los teatrillos de marionetas de tío Philip se quedan algo patéticos, al igual que el tío Philip, que no llega a resultar tan terrorífico como desearíamos para explicar el miedo que todos le tienen.
La historia no parece algo novedoso: niños huérfanos, tíos tiránicos… pero hay algo que le da a ésta un aire diferente; tal vez sea el hecho de que no está ambientada en otra época, sino en el Londres actual, al menos actual al año en que se publicó (1967), y que a pesar de su aureola de cuento infantil, está escrito en un lenguaje muy adulto y sin tapujos. He leído por ahí que toca temas muy freudianos y tal. Bueno, no entiendo mucho de psicología, pero el caso es que el libro me encantó, puedes imaginar perfectamente el interior de la casa de tío Philip, cada habitación, todo, te sumerge de lleno en la historia y te deja con ganas de más.
Gracias a internet me he enterado que hay una película basada en el libro, con guión de la propia autora, pero al ser una peli ochentera y bastante desconocida no está editada (la carátula es horrible, ver a la derecha). Me encantaría verla algún día, aunque me daría terror ver a unos personajes tan bien descritos en el libro estropeados por una mala elección de casting. Bueno, a ver si la cuelga en el emule algún alma caritativa británica.

Habían venido a Londres y comido pastel de conejo y la jornada había terminado indebidamente con música y baile. Finn bailaba con su ropa manchada y Francie tocaba el violín como el mismísimo diablo y la tía muda tocaba la flauta envuelta en su capa de pelo llameante. ¿O lo había soñado? Y en ese caso, ¿por qué? Y si no lo había soñado, ¿cómo habría vuelto a su cama? ¿La habría traído Finn? Se imaginó apretada contra el pecho flaco de Finn, vestida con un triste pijama de franela, informe como un cojín con una peluca oscura. Finn parecía un sátiro. Tal vez tenía las piernas peludas bajo los gastados pantalones, ásperas patas de cabra con bonitas pezuñas hendidas. Sólo que era demasiado sucio; probablemente los sátiros se bañaban a menudo en los torrentes de las montañas.

Tío Philip nunca hablaba con su mujer, excepto para ladrarle alguna orden. Le había regalado un collar que la sofocaba. Golpeaba a su hermano menor. Helaba el aire que respiraba. Su mirada inexpresiva y su presencia abrumadora a la cabecera de la mesa quitaban el sabor a los excelentes platos que ella cocinaba. Suprimía la idea de la risa. Melanie tomó partido la noche en que creyó que había visto una mano: empezó a odiar a Tío Philip.

Por cierto, Demon, no te lo vas a creer, ya he terminado “Eragon”. Puedes cantar el Aleluya si quieres jeje.

Director: Courtney Salomon.
Actores: Donald Sutherland, Sisi Spacek, Rachel Hurd-Wood, James D’Arcy, Thom Fell.
Basada en hechos reales. En 1818, en una pequeña aldea de Tennesse, la familia Bell empieza a sufrir los ataques en su casa de un misterioso ente que no deja de atormentarles y que se ceba con la hija, Betsy, provocándole horribles pesadillas, y crueles ataques físicos. Todo apunta a que se trata de una maldición que le echó una mujer enemistada con el Sr. Bell a éste, a la que todos consideran bruja.

El argumento a grandes rasgos y sin destripar nada de la película es éste y está basado en un hecho real documentado, del que fueron testigos no sólo la familia Bell, sino también amigos de ésta y gente que intentó ayudarles, como Andrew Jackson, que años más tarde se convertiría en el séptimo presidente de los Estados Unidos (pero que no aparece en la peli). La historia se convirtió en leyenda y la leyenda ha inspirado libros y películas, como el Proyecto de la Bruja de Blair.

Aparentemente es una película de terror, pero como es raro que las pelis de terror asusten, pasemos a otros aspectos de la misma, como la fotografía, que es de lo más destacado, y la ambientación, las dos cosas que más me gustaron, junto con los actores, que están muy bien, sobretodo los más jóvenes, es decir, la niña de Peter Pan y James D’Arcy (ya sé de qué me sonaba, de “Master and Comander”), que forman una bonita pareja, cuya relación no desarrollan lo suficiente para gusto de las/los románticos/as – que no me lo considero, pero ya que la peli no asusta, podrían habernos hecho captar la atención hacia ella con otras tácticas.

En fin… es una historia interesante, pero abusa demasiado de los mismos trucos, y se vuelve repetitiva, con lo que al principio engancha, pero hacia mitad de la misma te cansa, y al final te deja con una sensación de decepción, aunque tiene algunas escenas bastante buenas.

Y bueno, no se me ocurre nada más que decir de esta película y tampoco estoy muy inspirada, pero me apetecía actualizar el blog con ella, porque quizás en el fondo, no me ha parecido tan tan mala. La crítica no ha sido muy generosa con la película, por cierto.

Voy a rellenar un poco la entrada con la ayuda de Filmaffinity:

“Es más probable que te dé dolor de cabeza que escalofríos, y no es lo suficientmente tonta como para ser entretenida. (…) Puntuación: * (sobre 5).” (Kim Newman: Empire)

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“Una película bien hecha y es estéticamente atractiva, pero (…) produce muchos gritos, llantos y crueldad, pero no demasiado drama.” (John Anderson: Variety)

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“Solomon ha construido una obra de terror de calidad gracias a sus sólidas interpretaciones y sus efectos. (…) no aprovecha en su totalidad toda la sublime sutileza de las interpretaciones de Sissy Spacek y, especialmente, Donald Sutherland.” (Sheri Linden: The Hollywood Reporter)

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“Hace que ‘El proyecto de la bruja de Blair’ parezca una obra maestra del cine mundial” (Ty Burr: Boston Globe)

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“Supongo que Donald Sutherland accedió a hacer este aburrido film de terror porque oyó que Sissy Spacek estaba en el proyecto, y Spacek accedió a hacerla porque oyó que Donald Sutherland estaba en el proyecto.” (J.R. Jones: Chicago Reader)

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“Maleficio afirma estar basada en hechos documentados, aunque la mayor parte de su inspiración ha sido sacada del pozo sin fondo de ‘El exorcista’ y su progenie. (…) mientras la audiencia escapa de un aburrimiento que te perseguirá durante días.” (Nathan Lee: The New York Times)

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“Narrada con buenos golpes de efecto, la película se sigue con interés hasta que desemboca en una solución final maniquea, ambigua y rebuscada (…) Puntuación: **1/2 (sobre 5).” (Omar Khan: Cinemanía)

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“Sucesión rutinaria de elementos típicos y tópicos (…) contiene su inevitable dosis de moralismo, tan indeseado como falaz. (…) Puntuación: ** (sobre 5).” (Jesús Palacios: Fotogramas)

Por último, aquí dejo el trailer en spanish:

Director: Neil Jordan
Actores: Sarah Patterson, Angela Lansbury, David Warner, Micha Bergese, Stephen Rea, Terence Stamp (pequeño cameo).
En un dormitorio lleno de juguetes, Rosaleen duerme inquieta, con el rostro aun cubierto por el maquillaje que le ha r
obado a su hermana mayor. En su sueño, su hermana muere devorada en el bosque por una jauría de lobos. A partir de aquí, nos adentramos en el mundo onírico de la joven, imposible de situar en el espacio y en el tiempo, pero que recuerda claramente a la idea que tenemos de los cuentos. Tras el entierro de su hermana, Rosaleen empieza a pasar más tiempo con su abuela, una resabida ancianita, que le llena la cabeza de consejos y advertencias acerca de los hombres-lobo y de la importancia de no apartarse nunca del sendero.
La película está llena de metáforas (la más clara es la caperuza roja) y simbología, a veces repetitiva y otras veces confusa y sub-realista, acerca de la pérdida de la inocencia, el paso de la niñez a la adolescencia, y el despertar sexual. Por lo tanto no se trata de un relato de terror, ni de una película de hombres-lobos, sino más bien de un cuento inspirado en Caperucita Roja sobre crecer y abandonar la infancia.
La película está basada en varios relatos cortos, centrados en la licantropía, procedente de “La Cámara Sangrienta” de Angela Carter, escritora con persistente fijación en la sexualidad femenina, plasmada en sus relatos y novelas a través de historias insertadas en escenarios de fantasía, bastante opresivos, en los que las protagonistas despiertan sexualmente de la niñez a la edad adulta.
La estética de la película es de lo mejor, con decorados de aldeas de cuento y frondosos bosques por donde perderse. El vestuario es igualmente acertado, con una mezcla de diversos estilos, sin importar la época en que se sitúa la historia sino en la imagen que se quiere dar de cada personaje, con lo que la idea de irrealidad y fantasía no puede escapar de nuestra mente. Los efectos especiales no son ninguna maravilla, pero cualquier espectador amante de los efectos tradicionales de antaño, esos que se hacían fotograma a fotograma, con maquillaje de verdad, sabrá apreciarlo y lo preferirá a cualquier truquito hecho con ordenador. Y por último, la banda sonora, compuesta por George Fenton, remata la película perfectamente con ese toque de fantasía, misterio y jugueteo que se ve en ella, y que evoca acertadamente esa atmósfera onírica.
Como ya he dicho, no es una película de terror, sino una revisión del cuento de Caperucita Roja, pero llevado a otro nivel, sin moralejas infantiles para inculcar la obediencia en los niños, sino más bien, al contrario: descubrir por uno mismo, y sin miedo, lo que implica hacerse adulto/a.
CITAS:
ABUELA: ¡No te apartes del camino! ¿No has oído lo que te he dicho? Si te alejas del sendero puede ser tu perdición. Las bestias salvajes no tienen misericordia. Nos esperan en el bosque, en las sombras. Y si andas por donde no debes, caerán sobre ti. Bueno, tranquila. No te disgustes. Es algo que tienes que aprender, si no acabarás como tu pobre hermana.

ABUELA: Te queda mucho por aprender, niña. Nunca te apartes del sendero; nunca comas una manzana que ha tirado el viento, y nunca te fíes de un hombre cuyas cejas se juntan.

ABUELA: No te puedes fiar de nadie y menos de un sacerdote; no en vano todos le llaman “Padre”.

MADRE: Le prestas mucha atención a tu abuela. Sabe muchas cosas, pero no lo sabe todo. Si hay una bestia dentro de los hombres, encuentra la horma de su zapato en las mujeres también, ¿me entiendes?

ROSALEEN: ¿Quién viene a entonar esos cánticos?
CAZADOR: Sólo son mis compañeros, querida. Me gusta estar en compañía de lobos. Mira por la ventana y los verás.
ROSALEEN: Pobres criaturas. Hace un frío horroroso ahí fuera. Comprendo por qué aúllan tanto.

ROSALEEN: ¿Eres de nuestra raza o de la de ellos.?
CAZADOR: Ni de una ni de otra. De ambas.
ROSALIN: ¿Y dónde vives? ¿En nuestro mundo o en el suyo?
CAZADOR: Voy y vengo entre los dos. Mi hogar no está en ningún sitio.

VOZ EN OFF:
Jovencitas, hay una moraleja:
Nunca dejéis el sendero;
No os fiéis de ningún forastero,
Quién sabe qué pasará.
Al igual que bellas, sed también sagaces
Un lobo se esconde tras mil disfraces
Ahora, como antes, es verdad evidente
Cuanto más dulce la lengua, más afilado el diente.

Añado un video. Como el youtube no tenía ningún trailer de la peli, he hecho un pequeño montaje: